Dembelé puntilló los 45 minutos colosales de penalti
Si no es el partido del año en la Champions League, poco le queda. La ida de las semifinales de la Champions League dejó un antológico PSG 3-2 Bayern de Múnich al descanso. Dos equipos sin miedo a perder y con hambre de ganar. Cinco goles en los 45 minutos colosales que puntilló Ousmane Dembélé de penalti.
El árbitro Sandro Schärer desfiló hacia la pantalla del VAR para comprobar la mano de Alphonso Davies en su área. Punible e indicó los once metros, donde la estrella gala no perdonó. Fuerte y ajustado hacia su derecha para hacer inútil la estirada de Manuel Neuer. Inapelable para poner a los locales otra vez por delante.
De esta manera, el PSG logró neutralizar el 2-2 momentáneo de Michael Olise. El francés superó a Matvey Safonov con un remate de zurda en el que el ruso pudo hacer más. Los de Vincent Kompany reaccionaron al 2-1 provisional de Joao Neves, quien impresionó a todos con un cabezazo excelso a la salida de un córner.
Independientemente del marcador, los dos gigantes de la Champions League demostraron estar a la altura de las semifinales. Solo el mejor estará en Budapest, pero ninguno se dejó nada por enseñar en la primera parte mágica del Parque de los Príncipes. Si la eliminatoria promete mantener este nivel, el fútbol será feliz.