Este Rayo empieza a ilusionar a su afición. Los pupilos de Francisco, que empezaron en Almería con el pie derecho con un 0-2, volvieron a repetir el mismo marcador en una nueva visita a tierras andaluzas. En concreto, a Granada, una ciudad que cuenta con un rico patrimonio artístico y cultural legado por los cristianos y los musulmanes.
El cuadro nazarí, de regreso a la élite del fútbol español, ya se llevó un fiasco en Madrid ante el Atlético y este lunes sintió de nuevo esa sensación agridulce tras la derrota. Eso sí, hay que mencionar que el equipo dirigido por Paco López no estuvo nada mal porque hizo un buen partido frente a los 'colchoneros' y también contra los 'franjirrojos'.
La única diferencia entre un duelo y otro es que Omorodion ya no está. El melillense se fue al Atleti y dejó un vacío enorme en la delantera. El Granada tuvo infinidad de ocasiones como para haber marcado, pero la suerte le fue esquiva.
Y todos sabemos que en el fútbol, el que perdona lo paga. Y así fue. En cuestión de 4 minutos, ya en el segundo tiempo, el Rayo, que fue de menos a más durante el partido, inclinó la balanza a su favor con los goles de Álvaro García y Pathé Ciss.
Pero antes de llegar a ese punto concreto de esta historia, retrocedemos hasta el inicio de partido. Nada más con el pitido inicial, los dos equipos, tras un apagón de unos segundos, mostraron un ritmo altísimo y todo apuntaba a que podría haber muchos goles. Sin embargo, esto distó de la realidad porque los nazaríes no estuvieron acertados en los metros finales.
Es cierto que el Rayo salió ligeramente mejor que su oponente y coqueteó con el gol. Lejeune probó fortuna en una falta y Óscar Valentín, en el rechace de André Ferreira, se topó con el portero. Esa fue la más clara de los 'franjirrojos' y tras ese susto, los papeles entre los equipos se intercambiaron.
Ahí emergió la figura de Bryan Zaragoza, criado en la cantera del Málaga. Por una serie de circunstancias acabó en el Granada, con el que debutó este lunes como titular en Primera. El talentoso futbolista desplegó su electricidad y no había momento en el que no lo aprovechase para encarar a sus rivales.
En su primera aparición dribló a cuatro rivales y sacó un latigazo que repelió Dimitrievski. Poco después, el extremo, que también ayudaba en labores defensivas, se quedó con la miel en los labios cuando un defensor rayista le sacó la pelota dentro del área. El '26' no se rindió y siguió desplegando su mejor fútbol, pero sin encontrar el camino del gol. Encima tenía un portero delante que no le dejaba pasar ni una.
Del endemoniado Bryan, a la sentencia del Rayo
Tras la reanudación, el Granada seguía manteniendo el dominio del juego completamente y se encomendó al que había sido su mejor hombre en el primer acto, Bryan Zaragoza, para abrir la lata de una vez por todas. Sin embargo, el malagueño, en una acción fulgurante al contragolpe, se metió hasta dentro, cruzó y la pelota la escupió el poste.
Se desesperó el futbolista y no era para menos. Había perdonado de nuevo y sabía que eso en algún momento iba a jugar en contra de su equipo. Dicho y hecho. En cuestión de 4 minutos, entre el 75' y el 79', el Rayo, que se encontró cómodo con los cambios de Francisco, resolvió la contienda con dos goles.
Álvaro García recibió de tacón de Unai López en el área y metió el balón por el palo izquierdo de la portería de André Ferreira. Pathé Ciss, que apenas llevaba un minuto en el campo, recibió de De Tomás y no se lo pensó dos veces en cruzarla para cerrar el partido.
El Granada recibió un castigo muy duro y encima Puertas, en una acción muy rigurosa, vio la roja directa por presuntamente pisar con los tacos a Óscar Valentín. La imagen da lugar a muchas dudas.
Al final, 3 puntos más para un Rayo colíder junto a Real Madrid y Valencia. Por su parte, el conjunto andaluz necesita estrenar su casillero la próxima semana y reforzarse.