Este Barça parece que no quiere rematar la faena en la Liga. El cuadro 'culé', que tenía la opción de dar el paso definitivo hacia el título en Vallecas tras el pinchazo del Madrid en Girona, pereció ante un Rayo Vallecano que volvió a complicarle las cosas. El equipo de Andoni Iraola le generó una gran incomodidad a los de Xavi Hernández, con mucha valentía e intensidad.
Estos factores le dieron un disgusto a los azulgranas, que ofrecieron una cara totalmente distinta a la mostrada a lo largo de la temporada. Escasez de ideas, muchas imprecisiones y una serie de errores que acabaron costando dos goles a Ter Stegen. Lo único positivo, que Lewandowski dejó atrás una sequía de 25 días sin marcar.
La imagen del final del partido contrastó con la inicial, con un Barcelona sin aparentes problemas ante un Rayo que esperó el momento oportuno para dar una marcha más, lo que pilló por sorpresa a los 'culés', que se vieron por debajo en el marcador en el 19'.
Los García, en acción
Justo dos minutos antes del 1-0, Ter Stegen apareció por primera vez para evitar un gol cantado de Camello. El delantero trató de aprovechar un robo de Trejo en plena salida de balón de Pedri y erró ante el germano, que se tiró como un gato al suelo para salvar a su equipo.
Eso sí, dos minutos después no pudo hacer nada el guardameta. Esta vez, Camello, un incordio para la defensa azulgrana, incomodó lo justo a Gavi en una acción, le ganó el duelo y abrió rápidamente al costado derecho. Por allí estaba Álvaro García, que cruzó ante Koundé para colocar el esférico en el palo izquierdo.
La respuesta del Barça estuvo cerca de llegar en las botas de Lewandowski, que perdonó ante Dimitrievski tras un gran pase magnífico de Raphinha. El macedonio se hizo grande en el mano a mano con el polaco, que seguía dándole vueltas a su sequía.
A partir de ese momento, Isi quiso colaborar con Camello en minar la moral de la defensa del Barça y provocó hasta tres amarillas, una a Balde, otra a Gavi -ambas por duras entradas- y también a Jordi Alba, este por protestar. El de Cieza fue un auténtico dolor de muelas, como lo fue el 2-0 de Fran García.
Pero antes de llegar a ese momento, que tuvo lugar en el 53', Lewandowski vio cómo le anularon un gol justo al borde del descanso. Fuera de juego milimétrico tras una conducción soberbia y un pase preciso de Pedri entre los centrales.
Tras el descanso, el Rayo se encontró con el segundo tanto cuando no lo estaba buscando. Fran García, que lleva sangre madridista en sus venas, le robó la cartera a Frenkie de Jong en una zona comprometida y se quedó completamente solo frente a Ter Stegen, al que superó con un disparo cruzado.
'Lewy' acaba con su sequía, el Rayo aguanta
El 2-0 era ya una losa muy pesada para el Barça y Xavi empezó a mover su banquillo dando entrada a Ansu Fati y Jordi Alba, con el fin de tener una mayor presencia en ataque. Luego entraron Pablo Torre y Kessié, y los cambios no dieron sus frutos. El cuadro azulgrana estaba demasiado relajado en el campo, pero Lewandowski aprovechó un balón suelto en el área para recortar diferencias.
Tras 25 días sin marcar, el polaco acabó con su falta de puntería con un gran tanto. Kessié probó fortuna desde fuera del área, desvió un defensor y el ariete estuvo atento para fusilar a Dimitrievski. El tanto no le dio alas al Barça, que apenas tuvo alguna ocasión más como para haber firmado el 2-2.
Ter Stegen, ya en los instantes finales, casi regaló el tercero en un mal saque de puerta. Afortunadamente, el remate de Isi se fue alto, aunque el árbitro invalidó la acción por fuera de juego. Al final, el Rayo aguantó el marcador y mantuvo el sueño de poder colarse en Europa.
Por su parte, el Barça continúa alargando lo que parece inevitable: el paso definitivo hacia el título liguero. Es cuestión de tiempo de que llegue y más sabiendo que el Madrid está con la cabeza puesta en la final de Copa y en el City. Once puntos y solo quedan 21 por disputarse.