13 goles de Alexander Isak, 9 de ellos en los 7 últimos partidos, que han significado 5 victorias seguidas reflejan el momento de inspiración del Newcastle, vencedor también en Londres, en el campo del Tottenham (1-2), que le sitúa a orillas de la zona de Liga de Campeones de la Premier. El cuadro de Eddie Howe está en racha. Desde que ganó al Leicester hace poco más de dos semanas, todo han sido partidos ganados: Ipswich, Aston Villa, Manchester united y, ahora, el Tottenham, apurado en la zona media baja, con 4 partidos sin ganar -3 derrotas y un empate- y lejos de sus expectativas.
Isak es el mejor atacante de la Premier del momento. Incluso por delante de Mohamed Salah, del Liverpool, y Erling Haaland, del Manchester City, que aún le preceden en la clasificación de anotadores. 17 tantos lleva el africano y 14 el escandinavo. Ahora, 13 el noruego. La influencia de sus goles en el equipo, sin embargo, es mayor.
El anotado cerca del descanso del choque ante los 'spurs' supuso el triunfo de los visitantes, que remontaron la ventaja inicial del conjunto de Ange Postecoglu en un arranque de duelo endiablado. Un pase de Pedro Porro desde la derecha fue cabeceado por Dominic Solanke hacia la red. 2' más tarde, en el 6', respondió el Newcastle. La presión de las 'urracas' propició una pérdida de balón del Tottenham en la salida. Bruno Guimarães recogió la pelota y asistió a Anthony Gordon, que cruzó el tiro a Brandon Austin y anotó el empate.
El de Isak, en el 38', fue el típico gol de ariete, en boca de gol, que nació en un centro desde la banda de Valentino Livramento, no consiguió despejar el central rumano Radu Dragusin y el exatacante de la Real Sociedad empujó a la red. Resistió el equipo de Eddie Howe el intento de reacción local, pero mantuvo su renta hasta el final. El Newcastle apunta a la Champions. Es 5º, igualado a puntos con el Chelsea, 4º, a 2 del Nottingham Forest, 3º. El Tottenham es, ahora, 11º, a 7 de Europa.