Efectividad de oro
El Real Valladolid ha sumado 3 puntos de oro ante el Tenerife, en un partido en el que propusieron más los locales y que supieron llevarse gracias a la efectividad mostrada en la segunda mitad.
El Real Valladolid ha sumado 3 puntos de oro ante el Tenerife, en un partido en el que propusieron más los locales y que supieron llevarse gracias a la efectividad mostrada en la segunda mitad.
El Valladolid se impuso por 2-0 al Tenerife en un partido que se decidió por la mayor efectividad de los pucelanos. Se vieron las estrategias tácticas en ambos equipos con las modificaciones realizadas sobre el terreno de juego de los dos técnicos, que querían sorprender a un rival directo en la lucha por el ascenso.
Así, Paulo Pezzolano planteó una defensa con dos centrales -Boyomo y David Torres-, para reforzar el centro del campo y controlar las posibles rupturas de los tinerfeños, y apostó por Meseguer, tras su buena actuación en el encuentro de Copa del Rey.
En el caso de Asier Garitano, realizó cambios en las posiciones de los jugadores para, también, dar mayor protagonismo al centro del campo, con Enric Gallego y Roberto González en punta de ataque.
Se daban escasas llegadas por el abuso de los balones largos y el esférico se quedaba, en la mayoría de las ocasiones, en la mitad del campo, donde los jugadores bregaban para tenerlo y buscar alguna salida.
Lo cierto es que no se veía espectáculo. Poca creación que, cuando se lograba, de manera más evidente en el cuadro blanquivioleta, llegaba a balón parado o con algún centro lateral, pero sin ningún rendimiento efectivo.
La ocasión más clara llegó en el minuto 40, con un centro de Luis Pérez desde banda derecha que Sylla cabeceó fuera, porque saltó antes de tiempo y no calculó bien la llegada de la pelota.
Y también Sylla intentó romper el 0-0 con un buen disparo que obligó a Soriano a intervenir, al que sucedió otro remate de Boyomo, de cabeza, que salió fuera. Con esa última jugada, se llegó al descanso.
Los locales aumentaron la posesión del balón. Recuperaban rápido y lo hacían más cerca del área contraria. Y saltó Moro al césped, en sustitución de Anuar, titular por primera vez en la temporada, para tratar de buscar más desborde.
Resultó talismán. Porque instantes después, Monchu se sacaba de la chistera un remate con efecto que sorprendió a Soriano para subir el primer gol del encuentro. El mayor esfuerzo por llegar al área chicharrera encontró su recompensa.
Escudero pudo aumentar la renta del Real Valladolid, pero su disparo, desde la frontal del área, pudo ser desviado por el meta del Tenerife, que se vio superado por los blanquivioletas. De hecho, en el minuto 73, los insulares no contabilizaban ningún disparo a puerta y ningún saque de esquina.
Pero la salida de Ángel dio vida a los de Garitano, y este dispuso de un buen disparo, pero el balón salió muy desviado y terminó en las gradas, debido al fuerte viento. También lo intentó Enric Gallego, pero no dio problemas a Masip.
El Tenerife se volcó en los compases finales, en busca del empate. Pero lo que llegó fue el 2-0 para el Real Valladolid, de Lucas Rosa, quien se incorporó desde atrás para rematar, de manera perfecta, el pase de Luis Pérez y la jugada iniciada por Juric.