El capitán de la Selección Española, Álvaro Morata, arrojó dudas sobre su continuidad en el equipo nacional al término de la pasada temporada. Ofreció una entrevista con 'Movistar' en la que se sinceró sobre cómo se toma las acaudeladas corrientes de críticas que se dirigen a él cuando comete un fallo importante con 'la Roja'. Durante la charla, se abrió incluso a retirarse internacionalmente si no le compensaba la retahíla de insultos que suele soportar.
El ex del Atlético de Madrid es una de las principales referencias ofensivas de Luis de la Fuente. El técnico siempre ha hecho gala de una defensa a ultranza de su punta de ataque, pero no solo por lo que ofrece deportivamente. Es un líder muy querido en el vestuario en un momento fundamental para ser la bisagra generacional de talentos jóvenes como Lamine Yamal o Nico Williams. Atesora el cariño de perfiles como los suyos en una muestra de que el brazalete es de su absoluto merecimiento.
El asunto es que, de cara a una posible sucesión en su puesto durante la campaña 25-26, a la que tan solo le quedan unas semanas para comenzar, el cuerpo de estrategas deberá ir explorando opciones. Una de ellas ha emergido merced al Mundial de Clubes de Estados Unidos y a una gastroenteritis aguda de Kylian Mbappé. En el Real Madrid de Xabi Alonso, Gonzalo García ha irrumpido como un soplo de aire fresco.
El canterano de La Fábrica ya brilló por sus guarismos en el Juvenil 'merengue', donde marcó 35 goles en 43 partidos durante la temporada 2022-23. En la 23-24, estuvo algo más discreto de la mano del Castilla, pero, en la 24-25, que, técnicamente, es la actual, dejó 25 dianas en un casillero poblado por 36 actuaciones. Ahora, con el viaje a Norteamérica, ha aumentado esta cifra a 30 con cinco tantos en las nueve incursiones que lleva con el sénior de este curso.
Su estilo de rematador de área casa con el vacío que Morata dejaría en caso de dejar gradual o abruptamente la Selección Española. En 'la Roja', este saber hacer hallaría especial motivo de química con Lamine y Nico, que han impulsado un cambio de estilo que Luis de la Fuente ha aprobado y condimentado desde la táctica. No en vano el propio capitán se ha visto fuera de algún once para dar cabida a Mikel Oyarzabal, maestro a la hora de generar espacios a sus espaldas e interpretar el primer toque de cara.
En el Madrid, Gonzalo ya se ha asociado con Arda Güler, Trent Alexander-Arnold o Rodrygo Goes, nombres contrastados, un grado de exigencia que debería afrontar en caso de entrar en una próxima convocatoria de la Selección. En la postrera, la de la 'final four' de la Liga de las Naciones, ya se estrenó Isco Alarcón, de modo que el cuerpo técnico parece favorable a expandir oportunidades. Véase asimismo el caso de Dean Huijsen.
La primera ocasión en que el pupilo de Xabi Alonso podría recibir esta llamada será septiembre, cuando están agendadas la primera y la segunda jornada de la fase de clasificación para el Mundial por la vía de Europa. En el tintero, quedan las dudas de cómo iniciará la temporada en Primera División o si no es demasiado pronto para dar por sentenciado a un Morata que se ha ganado el derecho a decidir si quiere continuar siendo la referencia ofensiva del combinado nacional.
Atendiendo a la buena relación entre el líder del vestuario y Luis de la Fuente, cualquier transición que aflore en el horizonte cercano será dulce. Cuidar el aspecto de la imagen será la mejor de las maneras de facilitar que el foco vuelva al césped para estudiar las posibles líneas de desarrollo de una avanzadilla repleta de potencial e interés táctico. El poderío de Samu Omorodion y el olfato de Gonzalo García pueden ser nuevos aromas en el ataque de la Selección.