Los fallos que condenaron al Getafe ante el Sevilla

BeSoccer hace 4 años 159
El cansancio pasó factura a los de Bordalás. EFE

Al Sevilla le bastaron tres golpetazos de Lucas Ocampos, Fernando Reges y Jules Koundé para bajar de la nube al Getafe, acostumbrado en los últimos tiempos a recibir alabanzas a destajo. Los andaluces le dieron de su propia medicina.

Ese fue el mérito de Julen Lopetegui. Cambió su estilo y se adaptó al contrario para superar a un grupo que se había hecho casi irreductible en su estadio. Hasta este domingo, solo el Real Madrid y el Barcelona habían ganado en el campo del Getafe, que tenía serios argumentos para seguir con su racha triunfal frente al Sevilla.

Sin embargo, el conjunto andaluz ejerció de verdugo cuando todos tenían previsto que iba a ser la siguiente víctima. El equipo de Bordalás, que llegaba de asombrar al planeta fútbol con varias jornadas redondas y con una victoria histórica frente al Ajax (2-0) en la ida de los dieciseisavos de la Europa League, cayó desde muy arriba.

El técnico azulón perdió la partida desde el minuto uno. Tanto Lopetegui como Bordalás tenían a su cargo a un grupo de jugadores cansados por los partidos que disputaron en la Europa League el pasado jueves. Cabía la posibilidad de dar descanso a algunos nombres. Pero, mientras Bordalás hizo tres cambios, Lopetegui solo hizo uno y obligado, el del lesionado Sergio Escudero por Sergio Reguilón.

El Getafe, sin Xabier Etxeita en el centro de la defensa, sin Jaime Mata arriba y, sobre todo, sin el uruguayo Mauro Arambarri, no carburó como en los partidos que ganó el último mes. Leganés (0-3), Betis (1-0), Athletic (0-2), Valencia (3-0) y Ajax (2-0), fueron cayendo uno a uno salvo la excepción del Barcelona, que sufrió para ganar 2-1 en el Camp Nou a un Getafe combativo.

La salida de Arambarri provocó la entrada del nigeriano Etebo. Aunque el africano estuvo correcto, de momento no iguala los servicios del medio charrúa. Y, al final, ese cambio sería decisivo. Cuando el partido estaba igualado, al borde del descanso, cometió un fallo que provocó el primer tanto de Ocampos.

Esa fue la sentencia. Con toda la segunda parte, y por detrás en el marcador, el Getafe acusó las emociones de las últimas semanas y mostró una de sus debilidades: sufre cuando juega con el marcador en contra. Al revés, carbura a la perfección. Sabe aguantar con intensidad y matar al contragolpe. Pero cuando hay que generar, suenan las alarmas.

Y, si además el rival, como consiguió Lopetegui, se convierte en un clon del equipo, el destino estaba echado para el Getafe. Uno a uno, en la segunda parte, fueron llegando los goles de la sentencia y los aciertos de Fernando y de Koundé parecían escritos.

Después, en rueda de prensa, Bordalás se mostró poco satisfecho con la actuación arbitral, se preguntó si al Sevilla le iban a criticar su estilo igual que lo hacen con el Getafe cuando gana e incluso se lamentó del estado del césped de su propio estadio.

Sus palabras tal vez fueron fruto de la sorpresa o de la rabia, porque Bordalás siempre es modélico en sus declaraciones. Tal vez no esperaba bajar de la nube de repente, de forma tan contundente y a través de una pizarra, la de Lopetegui, que se convirtió en un clon del Getafe para desbancar al conjunto madrileño de la tercera plaza.

Sin embargo, la rueda sigue en el fútbol y el jueves el Getafe visitará Ámsterdam para afrontar otro choque decisivo y muy complicado. Y, como siempre dice Bordalás, el pasado y el futuro no sirven para nada. Solo cuenta el presente. Y, el Ajax, es el rival perfecto para que el Getafe vuelva a subir a una nube de la que le bajó el Sevilla.

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