Luis Enrique, técnico del PSG que este miércoles se enfrenta en las semifinales del Mundial de Clubes al Real Madrid, consideró este martes que es "muy difícil" analizar al club blanco porque lleva pocas semanas bajo las órdenes de Xabi Alonso, pero aseguró que el vasco tiene todo lo necesario para dirigir a los merengues.
"Siempre es difícil entrenar a un gran equipo, pero creo que Xabi Alonso tiene todo lo que se necesita para estar a la altura de este equipo", afirmó en una rueda de prensa.
Luis Enrique destacó que el Madrid está todavía arrancando esta nueva etapa, subrayó que "son muy fuertes individualmente" aunque estén todavía construyendo el colectivo y reconoció que personalmente siempre tiene "una gran motivación" por medirse a los blancos.
"Es un placer jugar contra el Real Madrid. Siempre lo ha sido, siempre lo es y siempre lo será por lo que significa jugar contra un equipo que es el más laureado del mundo", afirmó, enfatizando además en su pasado con el FC Barcelona como un acicate de cara al duelo.
"Ya sabéis que yo soy 'culé', sigo siendo socio del Barça y sportinguista, así que siempre es motivante jugar contra el Madrid", añadió.
Además, Luis Enrique reflexionó sobre las diferencias entre un proyecto dando sus primeros pasos como el Madrid y uno que arrastra una gran inercia como el PSG, que hace poco más de un mes conquistó la Liga de Campeones.
"Son dos situaciones totalmente diferentes. Un entrenador acaba de llegar y otro que lleva dos temporadas. Escenarios totalmente diferentes", señaló.
"Lo bonito del fútbol para mí es que no sabe ni de favoritos ni de no favoritos, ni de proyectos que inician o que acaban o están en u momento álgido. El fútbol sabe de 90 o 120 minutos en los que cada equipo tiene que demostrar sus cualidades. Eso es lo que hace grande al fútbol: que es imposible predecir qué va a pasar (...). Apasionante para las aficiones. Creo que mañana se verá un muy buen partido", argumentó.
El PSG-Madrid supondrá además el primer reencuentro de Kylian Mbappé con los parisinos tras su salida a la capital española. Las preguntas sobre el galo eran esperadas, pero el exseleccionador español despachó las mismas de manera sobria.
"Eso pertenece al pasado y el pasado ya mueve pocas cosas. Nos centramos en el presente", sentenció el asturiano.