Mbappé no faltó a su cita con el gol frente al Girondins de Burdeos. Tardó 24 minutos en hacerlo y fue la gran ilusión para una afición parisina harta del fracaso continuo del PSG en la Champions League.
La derrota ante el Real Madrid ha hecho mucho daño a los de Pochettino. Todos los jugadores fueron silbados en el reencuentro con el Parque de los Príncipes... a excepción de Mbappé, el mejor de toda la eliminatoria.
De hecho, lo más sorprendente fue la tremenda pitada que Messi y Neymar se llevaron, por los aplausos que recibió Mbappé, quien luego agradecería ese gesto con el primer gol del encuentro ante el Girondins.
Y eso que le costó entrar en el partido al PSG. El Girondins gozó de las mejores oportunidades ante Keylor Navas, ya que Donnarumma, protagonista en el Santiago Bernabéu, comenzó el partido desde el banquillo.
El gol llegó tras una magnífica triangulación en la frontal del área de Messi con Wijnaldum, que encontró de primeras y al espacio a Mbappé para que la estrella francesa no perdonara en el mano a mano y se llevara una nueva ovación de toda París.