Unai Simón tuvo una nueva jugada desgraciada por alto. Esta vez, el fiable portero de 'la Roja' se llevó por delante a Matheus Cunha en una acción que paró el juego varios minutos y en la que intervino el VAR.
Todo nace de una acción a balón parado que cuelga Guilherme Arana desde la banda izquierda. Unai no consigue despejar y, en su lugar, golpea a Cunha, que no puede rematar y queda tendido sobre el terreno de juego durante varios minutos.
Después de que el jugador se recuperase y con las protestas de Brasil, el colegiado australiano Chris Beath es advertido por el VAR de que hay un posible penalti por parte del guardameta español que, finalmente, acaba señalando.
Pero la suerte acaba sonriendo a España en el minuto 39, cuando Richarlison tira de galones para lanzar esa pena máxima. El delantero del Everton falla, trata de ajustar el balón demasiado a la escuadra de Unai y se le va alto.
Richarlison es el máximo goleador del torneo con cinco goles, repartidos en dos partidos. Ante España, en la final de Tokio, estuvo revolucionado, fue de los mejores, pero vio una amarilla pronto por el exceso de intensidad en un lance.