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Con V de Vinicius, de VAR y de victoria

Pin Benzema abrió la lata tras jugada magistral de Vinicius. AFP
Benzema abrió la lata tras jugada magistral de Vinicius. AFP

Con V de Vinicius, de VAR y de victoria

El Real Madrid sobrevive al ímpetu del Ajax en tres momentos clave: el primer tanto anulado por el VAR en la historia de la Champions, una acción eléctrica de Vinicius para asistir a Benzema y una dentellada final de Asensio cuando el empate de Ziyech parecía repetir mejor justicia al marcador.

El Madrid es inquilino habitual de la hora de la verdad en Champions. Siempre da la sensación de jugar un paso por delante de los demás, para eso es actual tricampeón. Y luce un traje a medida que ningún otro tiene.

El Ajax sudó su uniforme y nada se le puede reprochar más allá de su mala puntería. Pero los blancos saben bien de qué va esto. Por eso pueden, como ante el Ajax, naufragar por momentos; siempre cuentan con salvavidas a mano.    

La V fue la letra del partido. De Vinicius, eléctrico y decisivo. De VAR, muy polémico en su estreno. De valentía, la del Ajax en su juego. Y la de victoria, la que volvió a conjugar el Madrid en su competición fetiche. Otra v encabeza el adjetivo del partido, vivo. Cosa que seguramente ya no se pueda decir de la eliminatoria. 

No fue un buen Madrid, pero sí fue el Madrid campeón. Sufrió en el hogar de Johan Cruyff, pero se tuvo en pie, porque es un gigante en esto de pasar malos ratos en la Champions.

Eso sí, el VAR le practicó un oportuno 'electroshock' al borde del descanso. Para cambiar un 1-0 por grandes dosis de alivio. 

El primer gol anulado por el VAR en la historia de la Champions favoreció al Real Madrid, en eso también aparecerá para siempre su nombre.

Al gusto del consumidor queda si en el cabezazo de Tagliafico Tadic influía en Courtois o no. Lo que no se puede dudar es que tuvo un efecto descorazonador en los locales y liberador en los visitantes. 

Del 0-0 a la locura

En la primera mitad, el Madrid apenas se había agarrado a Courtois (eso sí, exonerado por el VAR tras su fallo garrafal) y Vinicius. La perla brasileña tiene dos caminos. Comerse el mundo o acabar como el juguete roto que fue Robinho. En Ámsterdam, se colocó la servilleta en el cuello para demostrar el hambre que maneja. Con el Ajax mandando y el Madrid mostrando mal pulso, él nunca se arrugó. Lo poco y bueno del equipo fue del niño. En su primera eliminatoria a cara de perro. 

Y le dio la razón a los que le quieren encumbrar ya. Porque su impacto en la segunda mitad fue el de un tipo que está haciendo el doctorado en el fútbol. Quemó otra etapa antes de tiempo a la vez que mandó un defensa del Ajax al suelo con un regate y se quitó de encima a dos a golpe de cadera. Para regalar a Benzema la gloria del gol. Pero siendo el indiscutible héroe. 

Si Bale se ahoga en sus propias arenas movedizas, Vinicius vuela sin pensar si hay techo o no por encima. 

El 0-1 fue la sinopsis de enésimos encuentros de Champions, muchos de ellos ganados así por el Real Madrid a domicilio en la competición. Con los locales, fogosos y animosos, perdonando; y cayendo ante el hachazo de la calidad. 

Faltaba más movimiento

El choque, y mucho de la eliminatoria, estaba en el bote. Pero aún había más tela. Del VAR se pasó al no VAR. Porque los de Solari reclamaron una falta sobre Lucas Vázquez en el robo que propició el 1-1; minutos después, el Ajax clamó por que el gallego había hecho falta antes de que Carvajal le diera la gloria a Marco Asensio. 

Skomina entendió que el estreno del videoarbitraje en la primera mitad había gastado toda la batería y dio validez a ambos tantos. Para qué complicarse más la vida el día del estreno. 

Así que el Ajax, que había hecho méritos para ganar, incluido un tiro a la madera del inquieto Tadic, perdió por dos veces: si el 0-1 ya era un mal trago, el 1-2 fue puñalada inesperada. 

Y quién sabe si un flotador para Asensio. Activo y móvil en el tramo final que le tocó vivir, se pareció al buen reflejo que se había difuminado en su espejo. A tres minutos para el final, abrió un boquete en el cielo e iluminó el pase a cuartos de final. 

Distintos estudiantes

Si Vinicius empezó su doctorado, De Jong se llevó su primera clase magistral. En su 'primer' partido como azulgrana, comenzó a entender la dimensión de jugar contra el Madrid. Dio a Ziyech la opción de hacerse grande con una asistencia que Courtouis abortó in extremis. Luego no tuvo tanto impacto en el juego y fue perdiendo gasolina. De Ligt, imponente su figura, no tuvo la brega ante un '9', y resultó más 'Dark' que 'Golden Boy'.

El Ajax, eso sí, se marchó lleno de honestidad. Salió a hacer lo que mejor sabe, el intercambio de mamporros. El bajo nivel de su liga le da una inercia muy ofensiva, casi no necesita defender. Ese guion siempre incorpora tintes suicidas con un Madrid maestro del golpe. Pero es que no sabe jugar a otra cosa. 

Su valentía, eso sí, resultó insuficiente ante el rey de la Champions. Y hace falta mucho más que ímpetu y buenas maneras para derrotar al equipo que hasta en sus días más grises maneja los colmillos más grandes del torneo. 

José L. Malo

José L. Malo

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