God Save Bellingham and Kane

Inglaterra, finalista de la pasada Eurocopa, estuvo tan cerca de la eliminación que todavía los británicos no entienden cómo su Selección está en cuartos de final. Los de Gareth Southgate, en un partido rematadamente malo, empezaron perdiendo con un gol de Schranz y finalmente lograron la proeza contra todo pronóstico.
En el minuto 95, cuando el partido ya moría, Bellingham, criticado en los últimos días por su discreto papel en la Euro, se puso la bandera de su país para salvar los muebles. Jude paró los corazones ingleses y eslovacos con una 'semichilena' directa a la red para forzar la prórroga, un tramo en el que Harry Kane se erigió como protagonista con el 2-1 definitivo. De la que se libraron los 'Three Lions'.
La intención de Inglaterra era la de intentar despejar las dudas desde el primer momento, pero el combinado de Gareth Southgate no fue capaz de lograr tal propósito. El técnico, rácano siempre a la hora de plantear un partido, solo ha hecho un cambio durante esta Eurocopa. El acompañante de Declan Rice, que esta vez fue Mainoo.
El técnico volvió a demostrar que no aprende de los errores y lo pagó caro muy cerca de la media hora. Pero antes, Eslovaquia le enseñó los dientes a los 'Three Lions'. Los de Calzona, ya a los 3 minutos, rascaron una amarilla a Guehi, que abrió la veda con las amarillas. Y es que Halil Meler no perdonó ni una tanto a un bando como el otro. De hecho, las tarjetas acapararon todo el protagonismo con 4 en 17 minutos.
Gracias a Dios, los de Calzona acabaron con ese poder de las amonestaciones y contaron con ocasiones como para haberse adelantado en el marcador. La banda de Walker era una autopista y Hancko, con un remate raso, estuvo cerca de marcar. También Haraslin, que entró por ese costado, se quedó con la miel en los labios tras ver cómo Guehi taponó su disparo.
Era cuestión de tiempo de que marcase Eslovaquia y así fue. A los 25 minutos, Kucka peinó hacia atrás y la pelota la bajó con clase Strelec. El delantero del Slovan Bratislava, en cuestión de décimas de segundo, vio el desmarque de Schranz y le puso un balón medido para que su compatriota, con el exterior de la pierna izquierda, batiese a Pickford.
Sorpresón monumental en Gelsenkirchen y caras de preocupación en el combinado inglés. Y no era para menos porque a los 'Three Lions' les tocaba reaccionar para evitar una salida fugaz de la Eurocopa. Los Bellingham, Saka, Kane y compañía lo intentaron, pero fue un más querer que un poder.
Tras la reanudación, Inglaterra salió con más mordiente y tardó 5 minutos en empatar momentáneamente el choque. Phil Foden remachó a la red un balón de Trippier en clara posición antirreglamentaria y el trencilla se ayudó del VAR para invalidar el tanto. Eso dejó helado a todo el combinado británico, que fue poniéndose más nervioso con el paso de los minutos.
De hecho, la defensa de los 'Three Lions' casi protagonizó el 'meme' de la Eurocopa de no ser porque Strelec no acertó en su disparo desde el centro del campo. Inexplicable la falta de entendimiento de Stones con un compañero y afortunadamente para sus intereses, el balón se marchó fuera con Pickford fuera de sitio.
A partir de ese momento, Eslovaquia ya dejó de inquietar a Inglaterra y se dedicó a repeler los ataques de su oponente. Southgate, consciente de que se la estaba jugando, metió en el campo a Palmer y el ataque británico tuvo algo más de chispa. Ante el muro plantado por su rival, Rice probó fortuna desde la frontal y se topó con la madera. La jugada continuó y Kane no aprovechó ese rechace para anotar.
Toda Inglaterra sentía que el final estaba cerca y algunos hinchas incluso abandonaron el estadio. Y el desenlace no pudo ser de película, Bellingham, tras una peinada hacia atrás de Guehi, realizó una 'semichilena' para empatar la contienda en el 95' y forzar así la prórroga. Una auténtica locura lo que hizo el futbolista del Madrid.
Ya en el tiempo suplementario, los 'Three Lions', conscientes de la herida que tenía Eslovaquia, aprovecharon el primer minuto para inclinar la balanza hacia su favor. Mainoo le pegó mordido al balón, Toney cabeceó y apareció muy solo en el área Kane, que esta vez acertó y cabeceó para hacer el 2-1.
Los 'halcones' estaban en la lona y parecía poco probable que pudieran levantarse de ella. Pekarik, al borde del descanso, metió la pierna en boca de gol a centro de Hacko y casi devolvió a sus compatriotas a la vida. Ya en el segundo acto, los de Southgate no pasaron apuros y certificaron el pase para la siguiente ronda. Próxima estación: Suiza. Inglaterra tiene mucho que cambiar si no quiere seguir siendo una selección que depende de las individualidades.