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El más popular contra el chico nuevo

Pin Brasil y Bélgica, un partidazo por todo lo alto. AFP
Brasil y Bélgica, un partidazo por todo lo alto. AFP

El más popular contra el chico nuevo

Brasil, el perfume de la victoria, el campeón de siempre. Bélgica, la nueva propuesta, la moderna seducción. No es solo el mejor partido de cuartos, es casi un duelo dinástico. Puede, quién sabe, que marque el fútbol a corto plazo.

Sucede, siempre ha sucedido, que el rey de siempre tiene que ver cómo un nuevo príncipe amenaza con destronarle. Entonces, tira de historia, de peso o de galones para mantener su reinado. O, por el contrario, el nuevo heredero confirma su brillante futuro sentándose en el trono. 

A la 'verdeamarelha' siempre se le espera. A Bélgica aún la estamos esperando. La selección que siempre ganó, en títulos y en la manera de conseguirlos, tiene Mundiales mejores y peores, pero nunca falla en una quiniela. 

A los europeos les va llegando el momento de confirmar su oposición al reinado. Lo tienen todo para ello: juventud, experiencia, talento, un técnico sensato, toneladas de ganas. Si bastará o no para liquidar a la gran favorita, esa es la gran incógnita. 

Brasil es el chico (o la chica, cada cual que elija el ejemplo que más le case) más popular del instituto. Y Bélgica llega dispuesto a dar un puñetazo en la mesa para empezar a serlo. El duelo es interesantísimo se enfoque como se enfoque. 

Son dos ideas atractivas de juego, más allá de los colores. Aunque Tite ha cambiado a algunas piezas para la versión 2018. Ha sacrificado fantasía para ganar en orden. Brasil regatea menos, pero es más pétrea. Ha ganado músculo y ha perdido ligereza. Una Brasil más europea, más de estos tiempos. Igualmente candidata, de todos modos. 

Bélgica es la subversión. Un conglomerado de tipos que en sus ligas compite al máximo nivel pero que ahora quiere sacar colmillo reuniendo a la familia. Los de Roberto Martínez necesitan ese trofeo de caza que confirme todo lo bueno que son. Ganar a Brasil sería, sin duda, ese aviso al mundo de que irían en serio. 

Coutinho, Marcelo, Gabriel Jesus. Chicos que se divierten. Menos académicos, más artistas. Hazard, Mertens, De Bruyne... empollones del fútbol.

Dentro del área

Y el duelo al gol, que no al sol. Neymar contra Lukaku. Un chico que creció entre favelas contra otro al que la pobreza le sorprendió de pequeño. El deporte rey al rescate para quien adora el escaparate y otro tipo que lo detesta. 

Neymar, elegancia, magia, picardía, exceso. Lukaku, fuerza bruta, la porfía, el gol por aplastamiento. 

Puede ser uno de los partidos más bonitos del Mundial. O un combate nulo. Pero, dentro de una Rusia donde el fútbol ha aparecido con cuentagotas, los ojos del fútbol se pararán a las 20:00, la hora del recreo. El instituto decide quién manda: si el rey de siempre o ese chico nuevo tan misterioso y sugerente. 

Brasil, un equipo para gobernalos a todos, contra Bélgica, la selección de chocolate. 

José L. Malo

José L. Malo

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