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El Messi con guantes

Pin Ter Stegen, el Messi con guantes. ProFootballDB
Ter Stegen, el Messi con guantes. ProFootballDB

El Messi con guantes

José L. Malo por José L. Malo @besoccer_es - 13 9,019

Marc-André ter Stegen abrochó uno de los partidos con más resonancia de su carrera en las semifinales de la Supercopa. Sus seis paradas, tope de esta temporada, más su inspiración en la tanda de penaltis lideraron la clasificación del Barcelona para la final. Una vez más, recordó al aficionado que tan vital es bajo palos como Messi en el área contraria.

¿Hay algo superior a contar con Leo Messi en el campo? Sí, tener dos. Eso es justamente de lo que presumen los aficionados azulgranas en las últimas temporadas. Uno calza unas botas del 43, el otro usa unos guantes de la gama Predator. Adidas se frota las manos con ambos, son dos de sus mejores exponentes y clientes a nivel planetario. Conviven día a día. Pero en el Arcángel le tocó al alemán eclipsar cualquier plano del argentino en la grada. Él volvió a ser el Messi con guantes

No hay mejor definición para el guardameta teutón, cuya actuación, a la par estelar y decisiva, volvió a plantear el debate de quién es el mejor portero del mundo, como ocurre ocasionalmente. No es ni siquiera titular en la Selección Alemana, precisamente tampoco es manco Neuer, pero está completando su séptima temporada ofreciendo otro magisterio bajo palos con el Barça. 

Ter Stegen hizo la proeza de detener un penalti al infalible Oyarzabal en la tanda final, hizo lo propio con Bautista e incluso adivinó la intención de otros dos. Lógico que los compañeros fueran a abrazar a él y no a Riqui Puig cuando el canterano materializó el último tiro, el de la clasificación. Un nivel de atención mediática que solo es capaz de concitar Messi en el Barça. 

Y si hubo tanda de penaltis fue porque 'MatS' evitó el drama en la prórroga; y si hubo prórroga fue también en parte por algunas de sus espectaculares atajadas durante el tiempo reglamentario. Algunas de ellas sublimando el arte del portero, ya que hablamos de intervenciones tan determinantes como bellas. Calidad y cantidad. De hecho, hasta los 90 minutos hizo seis paradas, su tope de la temporada, que ya había alcanzado ante el Dinamo de Kiev en la fase de Champions, justo cuando reaparecía tras tres meses lesionado

Ter Stegen, como Messi, es talento puro. Su plasticidad bajo palos le confieren ese aura de portero milagroso y ha dejado a lo largo de su carrera un rosario de intervenciones dignas de portero de balonmano. Su capacidad para ocupar los espacios con el cuerpo en el mano a mano no solo es una constante, sino que ante la Real Sociedad volvió a quedar patente. Y siempre tiene hueco para un vuelo sin motor, como pudo comprobar Zaldua.

Y no por habitual hay que obviar su constante labor como iniciador del juego. Con su sangre fría habitual, incluso en los momentos en que arreció la fuerte presión de los jugadores de Imanol, no dejó de dar salida al balón desde atrás. Si le encimaban dos rivales, encontraba una vía para encontrar a un compañero. Con la derecha y con la izquierda. Es un deleite verle jugar, pues aúna las virtudes de los arqueros más futuristas y el virtuosismo de la escuela más clásica. Y sin alardes: no estudió a sus adversarios en la tanda de penaltis, ni suele atender a instrucciones del preparador de porteros para ese tipo de situaciones. Simplemente, se encomienda a su instinto y su talento.

Pero no sería portero si no tuviera manías. Dos son confesas: tiene que lavar los guantes por dentro y por fuera antes de usarlos y ha de estrenar un par en cada entrenamiento o partido. 

Y aunque cada temporada suele dejar una o varias grandes pifias marca de la casa, el cómputo que aporta está muy por encima de esos lunares de su currículo. Quizá sin esos fallos no existirían sus genialidades, como la última ante el Huesca en una comprometida cesión de Sergio Busquets. Se exhibe en los entrenamientos, suele acabar entre los mejores pasadores de la plantilla cada temporada y raro es el curso que no cierra con una asistencia o saque decisivo para un gol. Siempre habrá debate sobre quién es el mejor del mundo bajo palos, pero difícilmente habrá otro portero como él en el Camp Nou. 

José L. Malo

José L. Malo

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