Delap y Essugo, del infierno del descenso al cielo del Mundial en 343 minutos

De la nada al todo en cuestión de semanas. Así ha sido hasta el momento el verano de Liam Delap y Dario Essugo, dos jugadores que, aunque con menos protagonismo de sus compañeros en el Chelsea, pueden presumir de ser campeones del Mundial de Clubes tras haber aterrizado en Stamford Bridge en el mes de junio.
Aunque lo sucedido de Joao Pedro, fichado antes de los cruces del torneo y decisivo en la semifinal y la final, acapara la atención de los medios, lo cierto es que la historia de estos dos jugadores es de lo más curiosa, pues hace tan solo unos días lo que hoy son sonrisas eran lágrimas de tristeza y frustración.
Y es que tanto Delap como Essugo se han proclamado vencedores de este Mundial después de acabar la temporada con sus anteriores equipos con un dramático descenso en la Premier League y en LaLiga, respectivamente.
El futbolista inglés, pese a lograr un gran desempeño particular con 12 goles en la Liga Inglesa, no logró evitar antes de firmar por los 'blues' que el Ipswich Town cayera al Championship, algo que sucedió además con cierta holgura, pues el equipo quedó a 16 puntos de la salvación.
Misma situación vivió el centrocampista internacional con las inferiores de Portugal, pues pese a su buen rendimiento y ser una de las revelaciones de la competición, no pudo mantener en Primera División a la UD Las Palmas.
Ahora, unas semanas después, esos momentos parecen ya olvidados y la tristeza se ha convertido en pura felicidad para dos jugadores que, en cuestión de 343 minutos (los 306 disputados por Delap y los 37 de Essugo a las órdenes de Enzo Maresca), pasaron del infierno al cielo por la vía rápida en Estados Unidos.