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La rocambolesca historia del F40 negro de Maradona

BeSoccer por BeSoccer @besoccer_es - 0 1,006

Pin La historia del Ferrari negro de Maradona es una de las mejores anécdotas del 'Pelusa'. AFP/Archivo
La historia del Ferrari negro de Maradona es una de las mejores anécdotas del 'Pelusa'. AFP/Archivo

La rocambolesca historia del F40 negro de Maradona

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La vida de Maradona nos ha dejado muchas grandes historias, pero pocas tan surrealistas como la de su Ferrari F40, negro, con el que su entonces agente, Guillermo Coppola, estafó medio millón de euros al presidente del Nápoles, Corrado Ferlaino. ¡Y lo quiso devolver porque no tenía equipo de sonido!

A Maradona, como a todo buen futbolista de élite, le apasionaban los coches. Tuvo una gran colección de vehículos de alta gama entre los que estuvo a punto de tener un exclusivísimo F40, que finalmente fue un Testarossa. Eso sí, negro, como él quería.

Nos vamos al año 1986. Maradona, estrella del Nápoles, parte al terminar la temporada para preparar con Argentina el Mundial de México. Su entonces agente, Guillermo Coppola, se quedó en Nápoles para arreglar "unos asuntos", como él mismo explicó en una conocida charla con 'FOX Sports'.

Acompañó a Maradona al aeropuerto y allá el astro argentino le habló de su último capricho, un Ferrari F40. Era un vehículo más que exclusivo, del que se fabricaban solo 40 unidades al año, de ahí su nombre.

Coppola aceptó, lo que no se esperaba es que Maradona, una vez cruzado el control del aeropuerto, le pusiera una última condición: que fuera negro. Negro. Un Ferrari. Hoy en día es normal, pero en aquel entonces los Ferraris eran rojos. Y punto.

El agente fue durante el verano de 1986 a negociar la compra del vehículo, y lo logró, porque en el fondo era un Ferrari para Maradona, valía la pena colarle en la lista. Pagó un altísimo precio por ello, 470.000 dólares de aquellas. Y cuando ya estaba el contrato firmado, soltó la bomba.

"Diego lo quiere negro", dijo Coppola, algo que indignó a los ingenieros. "¿Negro? ¡El negro no existe! ¡Ferrari jamás pintará un coche que no sea rojo!", le contestaron. Pero se salió con la suya.

Amenazó con, una vez entregado el vehículo, de color rojo, llevárselo a un tal Peppe, un pintor de Nápoles, para que este cumpliese el deseo de Maradona. Y claro, los ingenieros, ante la amenaza de tal aberración, accedieron a pintar de color negro el F40 de Maradona.

Y aquí viene la segunda parte de esta rocambolesca historia, el cómo Guillermo Coppola logró que Corrado Ferlaino, presidente del Nápoles, le regalara el Ferrari a Maradona (y de paso le sacó medio millón de dólares a mayores).

Diego, aunque era ídolo en Nápoles, no se llevaba del todo bien con Ferlaino, y Coppola convenció al presidente para congraciarse con el astro argentino, pues este acababa de ganar el Mundial de México, de que lo mejor era que él le regalase el Ferrari.

El agente, pícaro como pocos, le infló el precio. "¿Y cuánto cuesta?", le preguntó. "870.000 dólares", respondió Coppola. "Y 130.000 más por la pintura negra", añadió. Sí, Coppola cobró 530.000 dólares más a Ferlaino por el Ferrari de Maradona.

Eso sí, hizo efecto. Porque cuando Maradona, flamante campeón del mundo y con la etiqueta de mejor jugador del planeta, volvió a Nápoles, ahí estaban los dos esperándole, a pie de pista, con el flamante Ferrari F40, negro tapizado en blanco.

Maradona se fue a abrazar a su agente, pero este le dijo que no, que era un regalo del presidente. Y, efectivamente, el astro argentino volvió a querer a su jefe. Le había regalado lo que más quería en el mundo, ¿cómo podía estar enfadado con él?

Le confesó a Maradona la triquiñuela. "Lo pagué a 470.000 y se lo cobré a Corrado a un palo", le dijo. "¡Pues cómprate uno!", le contestó Maradona. "Me quedo con los 530.000", respondió Coppola.

El giro final. Maradona se montó en el coche, lo arrancó, alucinó. Era justo como lo había soñado... hasta que miró a la consola central. "¡No tiene estéreo!", gritó el 'Pelusa'.

Efectivamente, el Ferrari F40 no se vendía con equipo de sonido. "Este coche es de carreras. No vas a ir escuchando música en el estéreo", contestó su agente.

¿Qué ocurrió? Pues que Maradona nunca tuvo un F40 negro. Porque no tenía radio. En su lugar, Diego Armando Maradona tuvo un Ferrari Testarossa al año siguiente.

¿Qué ocurrió con ese F40? Nadie lo sabe. Lo más probable es que fuera devuelto a Maranello para ser repintado de rojo y entregado al siguiente en la lista de espera.

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