Los mejores goles de la historia de la Eurocopa

Desde su primera edición en el año 1960, la Eurocopa ha dejado momento inolvidables en la memoria de todos los aficionados al fútbol. Partidos épicos, eliminaciones crueles, campeonatos esperados e inesperados... y goles. De más o menos importancia y de múltiples facturas, hasta 829 dianas se ha anotado en la historia del torneo de selecciones por excelencia del Viejo Continente.
Ahondando en los mismas, como es lógico, aquellas decisivas en las finales apretadas son de las más recordadas (Charisteas a Portugal en 2004, Torres a Alemania en 2008 o Éder a Francia en 2016, en la era reciente), pero muchos tantos permanecen en el imaginario colectivo por su belleza, dificultad o contexto.
Por ello, desde BeSoccer hacemos un repaso de alguno de los mejores goles de las Eurocopas de un modo diferente, recordando los mismos a través de unos cómics que traerán de nuevo a la mente esos momentos históricos. Sin poder decidirnos por uno en concreto, a continuación aparece el listado en orden cronológico desde el origen de la Euro hasta el día de hoy.
La Eurocopa de 1988, celebrada en Alemania (Federal, por aquel entonces), coronó a Países Bajos y su fútbol de ataque. La 'Naranja Mecánica' se llevó el trofeo pese a comenzar perdiendo por 0-1 en su debut frente a la Unión Soviética. Tras este tropiezo, los neerlandeses superaron la fase de grupos con sendas victorias ante Inglaterra (1-3) e Irlanda (0-1), deshaciéndose posteriormente en semifinales de Alemania Federal por 1-2.
En la final, los pupilos dirigidos por Rinus Michel se volvieron a ver las caras con la URSS. Con la lección aprendida del primer choque, el combinado de Países Bajos se impuso por 2-0 en el duelo decisivo, dejando para la historia su único título internacional y, de paso, uno de los mejores goles de todos los tiempos.
Con 1-0 en el marcador, en los primeros compases del segundo tiempo, Marco van Basten, por entonces jugador del Milan, recibió pasado el segundo palo (casi en el lateral del área) un centro desde la izquierda de su compatriota Arnold Muhren. Van Basten, en lugar de controlar, se sacó de la chistera un sensacional golpeo de volea con su pierna derecha antes de que el balón tocase el suelo. El esférico, con una gran potencia y una espectacular comba de arriba a abajo, superó al meta soviético, que vio como el balón besaba el lateral opuesto de la red para poner el 2-0.
"Estaba un poco cansado. El balón me llegó de Arnold (Muhren) y pensé: 'Bien, puedo controlarlo y tratar de hacer algo entre todos esos defensas, o podría hacerlo de un modo más fácil, arriesgarme y disparar'. Se necesita mucha suerte con un disparo como ese. Todo fue bien. Es una de esas cosas que a veces simplemente ocurren", admitió en una entrevista a la web oficial de la UEFA. Ese mítico gol fue la guinda de un torneo sensacional para el atacante, que además le anotó un 'hat trick' a Inglaterra y logró el tanto con el que su país derrotó a Alemania en las semifinales.
Tras conseguir de manera brillante el Mundial de 1998, la Selección Francesa completó un ciclo dorado con la conquista de la Eurocopa 2000. Celebrada de manera conjunta por Bélgica y Países Bajos, 'Les Bleus' demostraron una gran capacidad de sufrimiento. Pasaron la fase de grupos como segundos tras vencer a Dinamarca (3-0) y República Checa (1-2), cayendo ante Países Bajos (2-3) en el duelo que decidía el primer lugar.
En cuartos, Francia se deshizo de España por 2-1, repitiendo este resultado en unas semifinales frente a Portugal que se decidieron con un gol de oro de Zinedine Zidane (de penalti) cuando la segunda parte de la prórroga llegaba a su fin. Un método de victoria que Francia repitió días después en la gran final.
En un duelo entre dos superpotencias, Francia e Italia finalizaron los 90 minutos con 1-1 en el marcador. Delvecchio, tras el descanso, adelantó a los italianos, pero Wiltord puso el empate en la última jugada del choque. Ya en la prórroga, cuando el primer tiempo llegaba a su fin, David Trezeguet apareció para hacer historia.
Corría el minuto 103 cuando el balón le llegó al '20' galo a la altura del punto de penalti tras una sensacional jugada por banda izquierda de Robert Pirès. El atacante, que cambió el Mónaco por la Juventus ese mismo verano, conectó un potentísimo chute de volea con su zurda tras el bote bajo del balón y fusiló a un Francesco Toldo que poco pudo hacer. De esta manera, el gol de oro de Trezeguet dio la Eurocopa a Francia, convirtiéndose en el último gran torneo de selecciones decidido por esta extinta vía.
La Eurocopa 2004 es recordada por el inesperado triunfo de Grecia. Los helenos, con Otto Rehhagel, se llevaron a casa el trofeo gracias a un sólido esquema defensivo que fue indescifrable para sus rivales y a una letal precisión en ataque, con Charisteas como principal baza. Más allá del triunfo griego, aquel torneo dejó una gran fase de grupos en la que se produjo la sorprendente eliminación de Italia.
La 'Azzurra' se marchó a casa sin perder ningún partido y con 5 puntos en su casillero. La diferencia de goles le condenó en un triple empate con Dinamarca y Suecia, que en el último choque protagonizaron un 2-2 que levantó sospechas, pues ese marcador eliminaba directamente a Italia hiciera lo que hiciera esta en su duelo ante Bulgaria.
Una rocambolesca situación que pudo darse por obra y gracia del talento de Zlatan Ibrahimovic. En la segunda fecha de la fase de grupos, Italia superaba por 1-0 a Suecia cuando el partido se aproximaba a su final. Tras un córner y varios toques en el área, el balón picó en el suelo, botando muy alto. Buffon trató de salir a despejar pero Ibra, de espaldas a portería, se anticipó al meta.
Con el esférico a una altura considerable y en una posición de salto, el delantero conectó un espectacular taconazo en el aire desde la frontal del área pequeña. El balón cogió mucho vuelo y una parábola impresionante, lo que hizo que pudiese superar a un Vieri que estaba defendiendo bajo palos. El espigado y corpulento atacante italiano saltó, pero su intento de cabezazo fue inútil y la pelota acabó en el fondo de la red.
La Euro 2012 supuso el cenit de la Selección Española que deleitó al mundo hace más de una década. En Ucrania y Polonia, 'la Roja' se llevó el gato al agua con un histórico triunfo por 4-0 en la final frente a Italia, completando así su ciclo dorado que comenzó con la Euro 2008 y continuó con el Mundial de Sudáfrica 2010.
La superioridad mostrada por los pupilos de Vicente del Bosque en la final fue inesperada, pues el combinado italiano llegaba tras realizar un gran torneo y cuajar una actuación extraordinaria en semifinales frente a Alemania. Ese duelo ante los germanos concluyó con 1-2 y tuvo a Mario Balotelli como protagonista.
El díscolo y talentoso delantero de la 'Azzurra' tuvo una actuación magistral y, además de llevar a su selección a la finalísima, anotó uno de los mejores goles del torneo, dejando de paso una celebración icónica que hizo de su tanto uno de los más recordados de todas las Eurocopas.
Con 0-1 en el marcador, Balotelli recibió a escasos metros del área un certero envío por alto de Montolivo, ganándole la espalda a la zaga germana. El '9' controló, se giró y se disponía a encarar portería, pero antes de entrar al área sorprendió a Manuel Neuer con un espectacular trallazo con su diestra que entró a toda velocidad por la escuadra de su portería. Tras el tanto, fiel a su carácter temperamental, Balotelli celebró con rabia, quitándose la camiseta y posando mientras marcaba músculos en un festejo que cualquier aficionado al fútbol recuerda.
Pospuesta a 2021 por el coronavirus, la Eurocopa 2020 fue, desde el punto de vista del espectador, una de las mejores de siempre. El torneo fue el más goleador desde la perspectiva de la historia (142 dianas) y su promedio (2.78) fue el más alto desde 1976. La competición coronó a Italia, que se impuso en los penaltis a Inglaterra.
Disputada en distintas sedes dispersas por el Viejo Continente, uno de los protagonistas de esta Euro fue Patrick Schick. El ahora delantero del Bayer Leverkusen fue una de las grandes sensaciones y terminó como el máximo artillero con 5 dianas, empatado con el portugués Cristiano Ronaldo.
Además de por sus registros globales, el delantero acaparó las miradas en el duelo de su país, la República Checa, contra Escocia de la primera jornada la fase de grupos. Con 0-1 en el marcador, durante los primeros minutos del segundo tiempo, el balón le cayó a Schick tras un rebote a la altura del centro del campo.
Sin pensárselo dos veces, de primeras y con la zurda, el checo conectó un remate potente y con mucha parábola que, tras recorrer por aire varios metros, cayó en picado dentro de la portería escocesa, con el portero Marshall, mientras corría y saltaba para tratar de tocar el balón, viendo cómo el mismo acababa dentro de su meta. De manera lógica, el golazo de Schick se llevó el premio al mejor tanto de todo el campeonato.