Ander Vitoria rompe el pacto de no agresión

Se enfrentaron dos de los recién ascendidos a Segunda División y con semejantes estados de ánimo, ya que ambos habían vencido en sus anteriores compromisos. Y esta vez fue el Logroñés el que se hizo con los tres puntos, que aprovechó su inercia ganadora y un oportunismo admirable.
Los de Sergio Rodríguez lograron su tercer triunfo consecutivo ante un Cartagena que parecía tenerlo todo controlado. Sobre todo en una segunda mitad en la que se veía superior y en la que pudo inaugurar el electrónico, pero los de Las Gaunas durmieron el ritmo del partido cuando más sufrían.
Los albinegros comenzaron el choque con ganas de mandar. Nacho Gil asumía la responsabilidad en el ataque y sus compañeros lo buscaban a la más mínima ocasión. Lo intentó por izquierda y por derecha, por activa y por pasiva, pero no concretó ni una sola ocasión de gol.
No obstante, un lanzamiento suyo a balón parado que se fue desviado fue lo más cerca que estuvo uno de los dos equipos de inaugurar el electrónico. Los blanquirrojos -este sábado de azul- realizaban largas posesiones para calmar las aguas en el conjunto cartaginés, pero sin profundidad.
Marc Martínez y Roberto Santamaría, los guardametas, meros espectadores unos primeros 45 minutos de juego competidos e igualados, pero con escasas -ninguna- oportunidades. Los de Borja Jiménez, no obstante, un ínfimo paso por delante de sus rivales.
Volvieron los protagonistas al verde del Cartagonova, que presentaba un gran estado, y el Cartagena vio que era su momento. Álex Gallar avisó con un envío a balón parado que Santamaría detuvo con apuros y con un lanzamiento desde la frontal que la madera escupió. Los albinegros merecían inaugurar el marcador, pero los visitantes tampoco le perdieron la cara al encuentro.
El Logroñés, tras sobrevivir al arreón local, comenzó a pensar en que llevarse algo más de un punto era posible y esperó que el partido entrase en su última fase para mostrarse en ataque: Zelu, al lateral de la red de volea; y Paulino lo intentó con un disparo desviado desde la frontal.
Y en su tercera oportunidad del partido -las tres llegaron en cinco minutos- Ander Vitoria, de espaldas a la portería, prolongó un envío de Iñaki de cabeza para firmar el triunfo de su equipo. Una victoria que le aúpa hasta la décima posición de la tabla y, lo que parece más importante, le aleja de los puestos de descenso.