Anderson, el 'Golden Boy' que cayó en el olvido

Anderson Luiz de Abreu Oliveira fue el sucesor de Agüero, Cesc, Messi, Rooney y Van der Vart, el primer agraciado con este reconocimiento. Era el año 2008 y Anderson había llegado al Manchester United un año antes, procedente del Oporto.
La jugada quizá les suene: el club luso le sacó de Brasil por cinco millones y se lo 'colocó' temporada y media después a un club grande por más de treinta. Tenía 19 años, pero la jugada era arriesgada pese a todo lo que prometía.
Con el United fue claramente de más a menos. En su primer año ganó la Champions League, una Champions ante el Chelsea que se decidió por penaltis. Entró por Wes Brown cuando el partido agonizaba y fue el elegido para chutar el sexto de la tanda. Lo metió y tras el fallo de Anelka, dos lanzamientos después, se coronó como campeón de la Champions.
Con el United ganó cuatro Premier Leagues, dos EFL Cups y otros dos Community Shields. Pero su aportación al club fue cada vez menor. Moyes contaba poco con él, pero Van Gaal le crucificó. Fue parte de ese United que cayó humillado 4-0 ante el MK Dons en la EFL Cup, entonces llamada Capital One.
Sin Ferguson al frente, desapareció hasta de las convocatorias. Tanto fue así que terminó saliendo cedido en enero de 2014 a la Fiorentina. Un año después, traspasar otros seis meses en blanco en el United, se marchó a Brasil de nuevo.
Salió de Gremio y fichó por el eterno enemigo, Internacional. De aquel prometedor futbolista de 20 años hoy no queda absolutamente nada. Además, está en el punto de mira de los aficionados de su actual equipo.
Y no por su pasado. Son muchas las polémicas en que se ha visto envuelto Anderson. Debutó fallando un penalti, terminó necesitando oxígeno tras un partido en La Paz (literalmente), se llevó la pitada de su carrera tras caer 5-0 ante Gremio y recientemente acabó a tortas con un compañero en un entrenamiento.
Es la excepción que confirma la regla del 'Golden Boy'. Queda claro que no garantiza el éxito.