El prometedor delantero brasileño, uno de los más activos en el ataque del filial madridista durante los primeros tramos del partido, dejó dos acciones destacadas en la primera hora de juego.
La primera, muy a su pesar, fue la de recibir una nueva cartulina amarilla... y hacerlo por lo que le suelen costar las amonestaciones desde su llegada a España: las protestas.
Si bien el temperamento del brasileño a veces excede límites, también es digna de mención la cantidad de entradas que venía recibiendo durante la primera mitad.
Tras el descanso, el brasileño dejó aportación en el luminoso antes de la primera hora de encuentro al ser objeto de un derribo de Iván que acabó en penalti. Javi Sánchez lo ejecutó con éxito y el partido se puso 1-1.
Minutos más tarde volvió a caerse al césped dentro del área, pero el defensa rival no lo tocó y el árbiro no cayó en la trampa.
23 de septiembre de 2018