Manotazo al Espanyol, puñetazo a la Liga, guiño a la remontada
La alfombra azulgrana ya está desplegada hacia el título. Ya solo el Barcelona puede impedir al Barcelona su segunda Liga consecutiva. El 'atrezzo' del alirón comenzó a desplegarse en el Camp Nou tras un derbi que para ellos fue del SPA a la traca pasando por la siesta. El Espanyol, de nuevo de porcelana, se lo empezó a creer en el final, aunque su amago de 'kintsugi' lo arruinó Lamine Yamal casi sobre la bocina.
El equipo de Flick hizo lo que necesitaba: sentenciar la Liga e invocar la remontada en Champions. Todo gracias a un día de renacimientos. Sobre todo el de Ferran Torres, que salió de su ultratumba goleadora como un géiser: doblete y un tercero anulado por centímetros.
Sin anotar, Gavi también se subió como un inesperado pasajero a la gran exigencia ante el Atlético. Titular, enérgico, poderoso, omnipresente, aplicó fuertemente a titular en el Metropolitano. De Jong volvió seguramente con pocos minutos por el resultado irresoluto hasta el final, aunque dejó una asistencia y esperanza en ese ratito.
Y el de Lamine Yamal. No porque hubiera bajado el pistón, pero su gesto es otro cuando su colección de regates, dominio y liderazgo no va de la mano de los números. No le valía la gran asistencia del 1-0; fue el 3-1 de la tranquilidad el que le resucitó su mejor sonrisa. Esa a la que ahora se abraza todo el barcelonismo en busca de una machada que dé más lustre aún a su dominio categórico de la Liga en la era Flick.


-La estrategia, un valor seguro: el decimotercer tanto en un córner de esta temporada volvió a servir a los de Flick para abrir la lata y poner el derbi cuesta abajo.
-Delantera retro: con dos '9 de siempre, el equipo 'perico' pudo dar un paso adelante en en la segunda mitad e imantar sus opciones de empatar.
-Pol Lozano abrió una espita: su 2-1 hizo creer a los suyos, que se acercaron al 2-2 a golpe de córner en el último cuarto de hora.
-Sentenciar frente a descansar: Flick no rotó mucho en el once ni con los cambios; el peso de meterse la Liga en el bolsillo pesó más que la vuelta en el Metropolitano.


-Lamine Yamal: en su centenario en Primera División, superó a Raúl como el goleador liguero más joven con 18 años (29) y se convirtió en el primer jugador esta temporada en llegar a dobles dígitos (15 tantos y 10 asistencias). Buscaba volver a abrazarse a esas sensaciones tras varios encuentros de frustración.
-Ferran Torres: su doblete le rescató de un pozo de 15 encuentros sin marcar que le había eliminado de los momentos decisivos. Un chute de moral oportuno de cara a pedir galones ante Lewandowski en la Champions.
-Marc Casadó: Flick lo rescató al descanso en un día que parecía para él y el técnico le dio a Gavi. Mantuvo la consistencia y estuvo vital en el 3-1 de Lamine con robo y pase a la espalda.
-Marko Dmitrovic: la versión como uno de los mejores porteros del campeonato y sus actuaciones prodigiosas no compareció en el Camp Nou; al contrario, muy inocente en el 1-0 y el 3-1 claves del duelo, amén de algunas manos de mantequillas en lances fáciles.


Hernández Hernández no vendió muy caras las tarjetas en un partido sin grandes acciones polémicas. Anuló un gol a Ferran Torres por fuera de juego previo de Eric García confirmado por el VAR. Dmitrovic reclamó falta en el 1-0 por una obstrucción en el córner, pero había chocado con Omar El Hilali, no con un rival.


-11 goles de cabeza: el Barça precisamente igualó al Espanyol como el que más lleva en la Liga de esa manera.
-60.736 espectadores: el remozado Camp Nou ya tiene nuevo récord de asistencia.
-9 amarillas: sin ser un partido bronco, el goteo de tarjetas fue constante.
