Unai Simón vuela para llevar a España al olimpo europeo

El fútbol es ese deporte en el que juegan 11 contra 11 y Croacia siempre va a la prórroga. Es una actualización de la frase de Lineker sobre los alemanes, pero tan cierta como la del delantero inglés.
Ver un partido de la Selección 'Dálmata' equivale, si hay ocasión, a ver 120 minutos y casi nunca los 90 en el terreno de juego. Y en la final contra España en la Liga de las Naciones, no iba a ser menos.
Es cierto que la época de la temporada, con esta ya terminada, no invita a un ritmo alto, pero también lo es que a Croacia le gusta jugar el tiempo extra reglamentario. Esta vez, sin embargo, le salió cruz.
Croacia fue mejor durante buena parte de los 120 minutos a España. 'La Roja' de Luis de la Fuente ha perdido lo bueno que tenía la de Luis Enrique, la posesión, y tampoco se muestra contundente en el área rival. Pero ha conseguido lo que no pudo hacer 'Lucho', ganar un título.
Morata volvió a molestar a los defensas, pero no llegó a ser el '9' que necesita esta España, la de estar en el área para rematar alguna de las ocasiones que llegasen. El 'plan A ' no salió, y hubo de recurrir al 'plan B' antes de tiempo.
A la hora de partido, y después de un dominio claro de Croacia, Luis de la Fuente recurrió a Joselu y a Ansu Fati. El segundo estuvo más participativo en la prórroga que en los 90 minutos, y al primero no le llegó un balón suelto por arriba.
Mientras España intentaba encontrar los espacios por dentro, Croacia mandaba uno y otro balón a un Perisic incombustible que acabó con Jesús Navas, lesionado, y con un Carvajal que se queda con la foto del torneo.
Croacia prefirió esperar su momento. Pese a la veteranía de sus jugadores, pese a que las piernas podían pesar después de 120 minutos en la semifinal, apuró hasta el tiempo extra y a punto estuvo de salirle bien.
Pero en el tiempo extra, especialmente en la segunda mitad, España fue mejor. Salió de 'vestuarios' con una idea clara, hacer daño a Juranovic con Ansu Fati e intentar encontrar a Dani Olmo, Asensio y Joselu por dentro.
Cuando Croacia se llevó el balón, España volvió a sufrir. Pero supo hacerlo. A eso se ha agarrado esta 'Roja', capaz de aguantar todos los golpes recibidos habidos y por haber. Se le unió, además, el hecho de que el depósito de gasolina de Modric estaba gastado.
La experiencia es un grado, pero esta vez no le sirvió a una Croacia que apuró a su momento favorito, los penaltis, para intentar levantar por primera vez en su historia un título.
Los fantasmas se aparecieron en 'la Roja' con lo sucedido en Catar. Pero ni esto es el Mundial, ni Unai Simón es el mismo de hace 6 meses. El cancerbero del Athletic, que no paró una contra Marruecos, sacó unos pies prodigiosos y una mano magistral para privar a Croacia de su gloria. Carvajal, en un intento de Panenka, puso el sello deifnitivo.
España, 11 años después de ganar la Eurocopa en 2012, vuelve a levantar un título en tiempos de barbecho. Pero cuánto darían las selecciones por ganar en un periodo de transición.