Muriqi deja tuerto al Madrid
Tenía que ser un pirata. Vedat Muriqi, invirtiendo el código habitual de los milagros del Madrid, utilizó el descuento para dejarle en la lona. En Son Moix y puede que también en LaLiga; las consecuencias tendrán su autopsia horas después en el Metropolitano. Además, la tremenda curva ascendente que habían dibujado Arbeloa y los suyos antes del parón se cayó de lleno en unas arenas movedizas en la antesala del Everest ante el Bayern.
El Madrid estuvo plano y lento. El Mallorca, enchufado y valiente. Manu Morlanes puso el 1-0 al borde del descanso cuando previamente Leo Román había hecho tres notables paradas. Militao parecía saquear un punto en el 88' cuando los baleares acariciban el triunfo. Muriqi devolvió los tres puntos cuando los de Arbeloa suspiraban con el mal menor. Ese fue el duelo en un telegrama.
Bajo la punta del iceberg, la falta de colmillo de los madridistas, tanto en el inicio como cuando el reloj avanzaba inexorable hacia la derrota. Nunca pareció que fuera una 'last call' por pelear el título ni por meter presión al líder. No quedó claro si al Madrid le sobró el virus FIFA o le faltó Fede Valverde. Pero, desde luego, estuvo apático y plomizo.
Vinicius, reservado al comienzo, salió del descanso para agitar el árbol y demostrar que hay algún recurso más que buscar en largo a Mbappé. Pero todo fue tarde. Incluso el maravilloso gol de cabeza de Militao. Porque ni siquiera ese 1-1 rescató la corriente blanca, descolocado y desconectado para que Muriqi, tras perder el billete al Mundial, se diera un viaje por la gloria con un gol que invoca la salvación en Son Moix.


-Valiente Demichelis: con el once inicial, con los cambios y con las instrucciones a los suyos, nunca quiso encerrarse ni defender la renta; jugó de manera propositiva.
-Balones a Mbappé: el Real Madrid no empezó a aparecer, cerca de la media hora, hasta que no probó el recurso de buscar al francés al espacio.
-Agitadores: Luvumbo dio mucha energía ofensiva al Mallorca; Vinicius, rescatado para la media hora final, hizo lo mismo en el Madrid.
-Maffeo vs. Vinicius: el duelo, que ya va para clásico del torneo, se redujo a la segunda parte, pero volvió a sacar chispas. El lateral llamó Balón de Playa al brasileño, que esta vez replicó más encarándole que enzarzándose.


-Leo Román: para ganar a un grande, además de buen juego, hace falta suerte. Y un notable portero. En los momentos de fuga balear, aparecieron los pies y guantes del meta para evitar que los blancos se adelantaran en el marcador.
-Manuel Ángel: primera titularidad en un día no precisamente para recordar, aunque se mostró animoso, participativo y propulsado por ese viento a favor que hay con los canteranos ahora mismo en el equipo.
-Manu Morlanes: el maño, que suele tener una relación muy superficial con el gol, anotó el primer tanto de su carrera a un grande.
-Eder Militao: el brasileño marcó un golazo de cabeza desde el punto de penalti que no dejó réditos. Sin embargo, su regreso más de cuatro meses después ilumina el futuro en Champions y para el tramo liguero final.
-Alexander-Arnold: sin incidencia directa en la derrota, pero precisamente es esa intrascendencia la que está definiendo su primer año como madridista.


Sánchez Martínez tuvo una tarde plácida en Son Moix. Los locales le echaron en cara su criterio con las faltas, pero realmente no tuvo que lidiar con ninguna acción complicada.


-Virus FIFA seis años después: los blancos no caían tras un parón de selecciones tras un 0-1 ante el Cádiz en 2020.
-16 faltas al descanso: la primera mitad estuvo interrumpida en demasía. El parcial fue de 11-5.
-A uno de Eto'o: pronto Muriqi igualará y superará el listón que dejó el camerunés como máximo goleador local en Primera División.
-5 derrotas de Arbeloa en 18 partidos: las mismas que las de Xabi Alonso en 28.
