Dos temerarios enamorados de la pelota
Parque de los Príncipes, ida de la semifinal de la Liga de Campeones. Dos equipos que mueren por el deporte del balón se baten en duelo por ver quién lo quiere más. Y quien gana es él, el fútbol, ese por el que humean las bengalas y corren los ríos de sudor. Cada recorte y cada pisada es un deleite y cada gol, nueve que hubo, un quejío que sublima este arte. Paris Saint-Germain y Bayern de Múnich dejaron el miedo a un lado, fueron con la camisa abierta y nos dejaron un partido memorable.
Resumir semejante obra en un puñado de líneas es una tarea compleja, aunque hay algo seguro: Luis Enrique y Vincent Kompany debieron acabar hasta las narices, pero el que lo vio desde fuera quiso que jamás se acabara. Los minutos de tanteo fueron escasos, hasta que un temerario Willian Pacho derribó a Luis Díaz en el área y Harry Kane sacudió una primera vez al PSG. En la siguiente, Marquinhos tuvo que sacarle bajo palos el segundo a Olise. Y ahí se hartaron los parisinos, que empezaron a castigar a dos moles como Upamecano y Tah en transición. Dembélé perdonaría un mano a mano, pero 'Kvaradona' entró en escena para definir el empate con maestría.
Entró aquello en un intercambio incesante de golpes. Olise desnortaba a Nuno Mendes. Doué, después de un toque de atención de Luis Enrique, se metía en el papel. Joao Neves, el más bajito, entraba con su 1.74 para cabecear un córner y adelantar al PSG y a poco para el final del primer tiempo, otra vez Olise para igualar. Pero quedaba un penalti de Alphonso Davies por mano cuando Sandro Schärer pitaba el descanso que Ousmane Dembélé convertiría en el 3-2. Un tanto difícil de digerir para el Bayern y que fue gasolina para los locales. Luis Enrique afilaba sus colmillos.
Y es que lejos de aplacarse ese torrente de fútbol para pensar en una eliminatoria a largo plazo, el Paris Saint-Germain fue más mordaz que nunca. Se disolvió el conjunto alemán durante 20 minutos en los que encajó hasta el quinto con dos goles en dos minutos de Kvaratskhelia y Dembélé. Pero si admirable fue la forma de reponerse del equipo de 'Lucho' en el arranque, también es digna la de un Bayern que hasta ahora solo había perdido un partido y que competía con su rival de hoy por ser el máximo favorito de esta Champions League. Upamecano primero y Luis Díaz después fijaban, después de nueve tantos, una diferencia de tan solo uno para la vuelta en Múnich. Y pudo acabar hasta en tablas, pero Willian Pacho sacaría un último testarazo con el PSG con diez tras la lesión de Hakimi.


- La determinación del PSG: Luis Enrique ha construido un equipo a prueba de bombas. Pese a arrancar por detrás, supo rehacerse, se encontró con balón y fue constantemente a por más.
- El penalti antes del descanso: Ousmane Dembélé se encontró con la oportunidad de poner por delante a su equipo con el tiempo ya cumplido tras una mano de Alphonso Davies y esto fue psicológico para el Bayern, que salió sin tanta fuerza al segundo tiempo y lo pagó.
- Gol psicológico: se veía el PSG con 5-2 y en una mala defensa de balón parado, solo siete minutos después de la 'manita', Dayot Upamecano rozó lo justo para meter al Bayern en el partido. En ese achuchón, Luis Díaz hizo el cuarto, reabrió por completo la eliminatoria y volvimos a ver al conjunto alemán del primer tiempo.


- Michael Olise: el francés es la sensación de esta Champions League por partidos como el de hoy. Fue un demonio que acosó y atormentó a uno de los mejores laterales del mundo como es Nuno Mendes y, en una de las pocas en la que tuvo espacio en la frontal, clavó un golazo para el 2-2.
- Khvicha Kvaratskhelia: el Balón de Oro de Dembélé opacó otras individualidades, pero no se entiende el título de la temporada pasada sin la irrupción del georgiano, que esta temporada tiene ganas de revalidar la Champions League. Hizo dos tantos preciosos, el primero en una jugada individual que acabó con clase y el segundo, embocando un regalo de Hakimi.
- Luis Díaz: fue el alma de la resurrección del Bayern de Múnich, cuando Olise bajó un puntito de su excelencia. El colombiano destrozó a Marquinhos con una pinchadita y un amago, metió el 5-4 y no paró de intentarlo hasta el final. En el primer tiempo había forzado el penalti del 0-1.
- Vitinha: mención necesaria para el portugués, que regresaba después de dos semanas de baja tras llevarse un feo pisotón contra el Olympique de Lyon. El PSG le echó de menos en el arranque ante un Bayern feroz, pero en cuanto se enchufó, todo empezó a conectar. El quinto de los franceses viene de una exquisitez de balón por alto hacia la subida de Achraf.


El suizo Sandro Schärer lideró un cuerpo arbitral casi íntegramente español. Pareció poner bajo el listón de las tarjetas, pero supo controlarlo porque no hubo grandes excesos a pesar de la intensidad altísima del partido. Pitó un penalti claro de Willian Pacho sobre Luis Díaz que supuso el 0-1 y antes del descanso señaló otro más discutible por mano de Alphonso Davies, ya que la pelota le rebotó en el cuerpo antes de irle al antebrazo, que apenas estaba abierto. Su asistente Guadalupe Porras marcó un fuera de juego milimétrico en el 5-4 de Luis Díaz que finalmente fue contradicho por el VAR.


- El seguro Harry Kane: el inglés abrió el marcador para cumplir con su cita. Es su 16º gol en una eliminatoria de Champions y ha marcado o asistido en 10 de los últimos 12 partidos de cruces europeos que ha disputado.
- Una goleada inesperada: el PSG exhibió una superioridad insultante en el segundo tiempo y le endosó cinco al Bayern, que no encajaba tantos desde el 9 de diciembre de 2023, cuando perdió por 5-1 contra el Eintracht con Tuchel en el banquillo. Es la octava 'manita' recibida por los bávaros en todo el siglo XXI.
- Efeméride en el banquillo: Luis Enrique alcanzó su victoria número 50 en 77 partidos de Liga de Campeones. Los demás los cuenta por nueve empates y 18 derrotas. Además, ya tiene dos títulos en el bolsillo y sueña con el tercero.


El Bayern de Múnich sacó el pie de la zanja a lomos de un Luis Díaz sensacional. En el minuto 68, tres después de que Upamecano recortara distancias rozando un centro de Kimmich, el delantero colombiano dejó una de las jugadas de la noche para poner el 5-4 en el marcador. Harry Kane le puso una pelota alta que pinchó para bajarla con la diestra, recortó y amagó para ganarle medio metro a Marquinhos y con ello definió un golazo de muchos quilates. Uno que mantiene firme el hilo de la vida de los alemanes, que buscarán la remontada en el Allianz Arena.
