El Atlético despide la temporada sin subirse el pulso

El Atlético de Madrid visitó a la Real Sociedad y despidó la Liga con una bonita sonrisa, pero si alterarse en exceso. El equipo del Cholo dejó la sensación de que ganó con el mínimo esfuerzo porque aprovechó los disparos que tuvo después de una primera parte de lo más insípida.
Salió a dominar la Real Sociedad y el Atlético se defendió como mejor sabe. Aguantó y dejó correr los minutos de un primero tiempo que se pareció más a un partido de pretemporada que al último de Liga. En algo se parecen, pues tampoco quisieron subir la tensión con los objetivos más que hechos.
El Atlético quiso conservar la tercera plaza por aquello de las prestaciones económicas y lo logró con parsimonia. En lo banquillos se pudo ver el buen ambiente y las risas, lo que definió cómo se tomaron los equipos el encuentro.
Lo más destacado del primer tiempo fue un disparo al poste de Rafinha, que recogió un rechace desde el suelo tras un disparo de Sorloth. Mientras tanto, el Atlético no tenía ideas, ni profundidad, ni verticalidad.
De hecho, Rafinha volvió a perdonar justo antes de enfllar el túnel de vestuarios. Se quedó solo delante de Oblak y en el mano a mano ajustó tanto que el balón se perdió por el palo derecho de la portería de Oblak.
En la segunda mitad, el Atlético salió mucho mejor. O, al menos, más despierto. Cunha comenzó con un misil dirigido al larguero con el que a punto estuvo de hacer uno de los goles de la última jornada.
Muy poco después llegó el primero. Rodrigo de Paul pisó la bola fuera del área, armó la pierna y la mandó cerca de la escuadra más larga. No llegó Remiro, pese a que voló para intentar despejar.
El segundo tiempo sí fue rojiblanco al completo. Griezmann falló el segundo al tirar al muñeco cuando lo pudo hacer de mil maneras diferentes, lo que ejemplifica que el francés no está en su mejor momento.
Simeone metió a Correa porque sabe que el argentino nunca falla a su cita y eso fue lo que ocurrió. Desde el interior del área, el argentino golpeó con el interior de la bota para batir a Remiro con un disparo a media altura y con una perfecta rosca.
Ahí dejó el Atlético cerrado el encuentro bajo lo que fue un intenso aguacero. Simeone dio entrada a Luis Suárez para que el uruguayo tuviese sus últimos minutos como jugador del Atlético.
Los últimos minutos sí que fueron más interesantes. La grada vibró cuando Guridi aprovechó un rechace, tras un disparo de falta, y la mandó a dormir con suma facilidad porque Oblak estaba prácticamente vencido. Al final, la Real pidió penalti y el colegiado lo que concedió fue el final.