Lugo y Leganés aburren en el Anxo Carro

Todos los equipos definen una serie de objetivos al principio de la temporada y tratan de cumplirlos cuanto antes. Hay unos clubes que lo consiguen antes de tiempo, pero también hay otros que no.
En el caso de Lugo y Leganés, dos equipos que han vivido diferentes realidades a lo largo del curso, están en tierra de nadie y no han dudado en llevar en esta recta final de temporada porque no tienen ninguna motivación.
Ambos iban de la mano en la clasificación antes de iniciar el encuentro y la cosa sigue igual para ambos al término del mismo, tras el pobre empate a cero que firmaron en el Anxo Carro.
Desde el inicio del partido, el Leganés mostró sus cartas y llevó la iniciativa en todo momento. El balón era de los 'pepineros', pero eso no se traducía en ocasiones de peligro. El Lugo no tenía ningún problema en cederle la pelota porque sabía que estaba más comodo.
Y en una acción de la nada, los gallegos se encontraron con un penalti. Palencia derribó a Chris Ramos dentro del área de forma clara y el árbitro, que no pitó nada de primeras, fue al VAR e indicó el punto fatídico.
Carrillo tomó la responsabilidad desde los once metros y Dani Jiménez se hizo gigante para hacerse con el esférico. El cancerbero se lanzó hacia su izquierda y evitó que su equipo estuviese al cuarto de ahora por debajo en el electrónico.
A partir de ese momento, el Lugo empezó a ir a más y llegó a disputarle el esférico a su rival, algo que cambió de forma significativa una vez que entró a escena la segunda mitad. No hubo ninguna acción a resaltar en el primer acto, solo las patadas de las que fue víctima Rober Ibáñez.
Tras la reanudación, el guion de partido siguió como empezó. La pelota era del Leganés y los locales se limitaban a esperar para intentar salir a la contra o en cualquier robo. Esa parte arrancó con falta de ritmo y eso llevó a que ambos entrenadores tuvieran que hacer modificaciones.
Pero ni los cambios ayudaron a romper el 0-0 definitivo. Whalley fue el protagonista al repelar dos acciones de ataque del ´cuadro 'pepinero'. Una en un remate de Rober desde la frontal y otra en un disparo de Quintillà desde una posición lejana.
Los madrileños intentaron arreglar el desaguisado en los instantes finales, pero el destino del partido estaba más que escrito. Justo reparto de puntos que deja a los dos equipos virtualmente salvados.