Otro golazo en propia de un portero levanta sospechas en Italia

Parece lógico que las suspicacias estén aumentando en torno a fútbol italiano. Alessandro Micai, el guardameta de la Salernitana, se marcó un gol en propia al intentar despejar un centro cerrado de una manera extrañísima: con el antebrazo.
Un futbolista rival colgó un balón cerrado al área pequeña y el guardameta saltó para espantar el peligro, pero el rechace tomó dirección opuesta y dio la vuelta, superándole a sí mismo por alto y entrando a la portería para firmar el único tanto del partido.
La anécdota podría quedarse en otro simple autogol más, pero teniendo en cuenta el autogol de Filippo Perucchini, portero del Ascoli, ante el Palermo el pasado mes de diciembre, resulta algo extraño.
En aquel partido, el guardameta, cuyo equipo también milita en la Serie B, se marcó un gol en propia al intentar hacer un regate absurdo dentro del área pequeña ante un delantero rival.
28 de diciembre de 2018