Pep olvida su discurso de la posesión

El Barcelona de Pep Guardiola estuvo años y años sin perder la posesión en un partido. Pep llegó y cambió al Barça de arriba a abajo, convirtiendo al conjunto azulgrana en una máquina de tener el balón, lo que desembocó en numerosas victorias con gran juego.
Abogado defensor de la posesión, el de Santpedor llevó los mismos argumentos a Múnich, donde en el Bayern terminaron incluso por cuestionarlos después de no lograr conquistar la Champions League en tres años.
Ya en el Manchester City desde hace un puñado de temporadas, el entrenador catalán ha ido manteniendo sus principios, aunque también se ha visto obligado a adaptarlos.
El mejor ejemplo lo encontramos en el vital encuentro ante el Liverpool. El equipo 'citizen' se la jugaba literalmente ante un rival con ventaja y que hubiera podido dejar el campeonato casi sentenciado. Y perdió la posesión.
Los 'reds' controlaron el esférico algo más (51% por 49%), pero no les dio para dejar la cosa en tablas. Guardiola supo reordenar el equipo para ganar el partido, Bernardo Silva se convirtió en un pulmón en el centro del campo y David Silva trabajó y no estuvo tan preciso luego, apenas manteniendo un 67% de acierto en el pase.
El trabajo de los suyos les obligó a llegar algo más forzados a las jugadas de ataque y, consiguientemente, mucho más desacertados. No importó, pues el Manchester City ganó, pero Guardiola no pudo presumir una vez más de otro preciado triunfo en el apartado estadístico.