El silencio se apodera de la sala, Toni Kroos ha terminado su actuación

El director se inclina con su batuta en la mano y agradece al público su atronador aplauso. Reconoce el trabajo de sus pupilos, esos que le han ayudado a que todo salga perfecto. Pero es su última vez. Se retira. Esta música no volverá a sonar, aunque su firma en las partituras será recordada. Toni Kroos ya no dirigirá más y sus fieles lo sienten. Por lo que ha sido y también por lo que ha significado. Se va en lo más alto y después de vestir la camiseta de su país en un último gran torneo. La Eurocopa en Alemania fue el último gran concierto. El que él mismo eligió. El '8' gira 90º y se queda en horizontal ya por siempre.
Un caso particular por la forma de poner punto y final a una trayectoria gigante. Cuelga las botas, pero no porque se le enreden ya los cordones. Lo hace porque siempre quiso que fuese así. A sus 34 años, Toni Kroos abandona el fútbol por la puerta grande y admirado por todos. Debutó como profesional con 17 años y se retira con el doble (34). Un futbolista que ha madurado y perfilado incluso su posición en el campo. Comenzó mucho más cerca del área, en esa zona intermedia donde brilló y se dio a conocer, y ganó en la élite en un rol mucho más posicional y de director.
La historia de Toni comienza en Greifswald, una ciudad universitaria al noreste de Alemania. También fue el sitio que le vio nacer en su faceta futbolística, ya que comenzó en el equipo de fútbol de la localidad. Antes de llegar al Bayern de Múnich dio un paso intermedio: firmó por el Hansa Rostock, un ya con historia en el país y que contaba con buenas condiciones para la cantera. Jugando allí a edad juvenil, el Bayern decidió ficharle. Ya había empezado a destacar en las inferiores de la Selección Alemana. El Europeo Sub 17 de 2006 ya fue un gran escenario, pero la España de Bojan eliminó a los germanos en semifinales.
Comenzó a destacar en el equipo juvenil en una zona en la que podía lucir su último pase y su gran golpeo de balón. Se apuntó varios goles y llamaba cada vez más la atención de la cúpula bávara. Un momento clave en su formación fue el Mundial Sub 17 que se disputó en 2007. Marcó cinco goles, pero la derrota ante Nigeria (3-1) privó al combinado alemán de poder disputar la gran final. Sin embargo, Kroos fue nombrado Balón de Oro del torneo.
Ese toque a la puerta del Mundial 2007 abrió primero la del filial en la 2007-08 antes de disfrutar de sus primeros pinitos con el primer equipo. Su debut como profesional fue el 26 de septiembre del mismo año en un partido que acabó en 5-0 frente al Energie Cottbus. Kroos salió en el minuto 72, pero le dio tiempo a dar dos asistencias. Una plantilla con Kahn, Demichelis, Ribéry, Zé Roberto, Klose o Luca Toni, entre otros. Sin embargo, el encuentro con más repercusión, uno que todavía te encuentras en 'trending' por TikTok entre los que recuerdan los inicios del futbolista, fue en la UEFA y ante el Estrella Roja. Cuando el Bayern perdía 2-1 en Belgrado, un escenario que exigía mucho más que en la actualidad, él fue la solución.
Esos minutos tan brillantes de Kroos aceleraron la euforia de aficionados y medios alemanes por la joven promesa del Bayern de Múnich que parecía derrumbar la puerta del primer equipo. Pero de esa colleja se encargó Uli Hoeness, por entonces director deportivo: "¿Perdona? ¿Sabes quién fue el hombre decisivo hoy? Lúcio. ¿Vale? Es clase mundial. Jugó de sobresaliente y no Toni Kroos, así que se quede con los pies en la tierra. No es bueno alabar así a los jóvenes". Idealizar a un novato no entraba en los planes del Bayern. Y menos en los de Hoeness. La primera cura de humildad.
Jürgen Klinsmann era el técnico del equipo de Múnich en la temporada 2008-09. Kroos, ya habitual con la Sub 21 de Alemania, afrontaba esa intermitencia con el primer equipo en su club. Por eso, la dirección deportiva estimó a bien aceptar una cesión durante el mercado invernal. Su destino: el Bayer Leverkusen. El préstamo duró medio año y le costó tener minutos, pero sí que los encontró en la recta final del campeonato.
Y, aunque fue suplente, disputó su primera final como profesional. Fue en DFB Pokal frente al Werder Bremen de Claudio Pizarro, Mesut Özil o el brasileño Diego. Su compatriota alemán marcó y le privó de ese título. La 2009-10 la jugó completa en el Leverkusen. De la mano de Jupp Heynckes, que se puso a los mandos del banquillo, Kroos comenzó a ganar importancia dentro de la plantilla. No era sencillo ganarse la titularidad en 2009 y con solo 19 años, pero el germano lo consiguió. Su notable temporada desembocó en dos momentos clave: las primeras convocatorias con la absoluta de Alemania (y al Mundial 2010) y la capacidad de convencer a los mandamases del Bayern de Múnich, que apostaron por él al curso siguiente.
La nueva aventura de Kroos en el Bayern inició con Van Gaal, pero con Heynckes, que apostó por él en el Leverkusen, comenzó a brillar cada vez más. La 2011-12 fue especialmente dolorosa: Toni vio cómo se le escaparon tres títulos que ya vislumbraba. Primero, una Bundesliga que fue para el Borussia Dortmund de Jürgen Klopp. Después, la final de la DFB Pokal (Copa Alemana) que se adjudicaron los 'borussers' por 5-2 con 'hat trick' de Lewandowski. Pero la más cruel fue la final de Champions. Frente a un Chelsea de Di Matteo con más efectividad que fútbol, los germanos empataron a uno y cayeron en la tanda de penaltis.
Al término del curso llegó la Eurocopa 2012. Toni Kroos recibió la convocatoria de Joachim Löw, pero no contó con la importancia que hubiese esperado. En un centro del campo fijo con Khedira, Schweinsteiger y Özil en la mediapunta, se quedó sin sitio. Sí que era una solución habitual. De hecho, en semifinales y ante Italia sí que contó de inicio para Low al desplazar a Özil un poco más hacia el costado. Alemania no pasó de esa 'semi' (1-2).
En la 2012-13 sí que pudo celebrar hasta cuatro títulos con el Bayern: Supercopa, Copa, Liga y Champions. Año glorioso que se cerró con la marcha de Heynckes, entrenador importantísimo en la trayectoria de Kroos. Pero llegaba Pep Guardiola, siempre una motivación para cualquier futbolista y más para uno que todavía estaba moldeándose. Un privilegio para el español, que le dio un rol especial al alemán. Fue, quizás, el año que marcó un antes y un después en su carrera. Y no solo por los tres títulos que ganó con el Bayern.
El verano de 2014 será inolvidable para el '8'. Tras no tener esa importancia que hubiese deseado en la Eurocopa 2012, sí que fue un fijo durante todo el Mundial 2014. Asistencia en cuartos para eliminar a Francia, exhibición en la paliza histórica a Brasil (1-7) con dos goles y una asistencia y un rol de director en la gran final ante Argentina (1-0). Una estrella con su selección que luce en lo más alto de sus logros.
El 17 de julio de 2014, ya con la Copa del Mundo terminada, el Real Madrid anunció el fichaje de Toni Kroos. 25 millones de euros pagó el equipo blanco. Casi una década después, su precio parece una broma. Que su primer encuentro oficial con el equipo blanco acabase con título (Supercopa de Europa vs. Sevilla en 2014) fue un gran 'spoiler' de su capítulo como madridista. En el último año de la primera etapa de Ancelotti, el alemán no pudo celebrar más títulos. En la siguiente, la 2015-16, la historia arrancó con Benítez, pero acabó con un Zidane que instaló su hegemonía en Europa. La final de 2016 ante el Atlético le brindó a Kroos su primera 'Orejona' engalanado de blanco.
Al año siguiente, el alemán pudo seguir celebrando títulos con el doblete de Liga y Champions (en Cardiff vs. Juventus). Ya se asentaba el centro del campo formado por Casemiro, Modric y Kroos. Daba resultados y equilibrio a un equipo que ya era autosuficiente arriba con el tantísimo potencial en ataque: Cristiano, Benzema, Bale, Isco... la 'CMK' trío fortificó y dio sentido a un Real Madrid que disfrutaba de su época dorada en el Viejo Continente. El trienio exitoso en Liga de Campeones se completó en Kiev con el 3-1 al Liverpool en la 'Decimotercera'.
La 2018-19 arrancó ya sin Cristiano en el Madrid y después de despedirse en el Mundial de 2018 en fase de grupos, fue una campaña más difícil para Toni. Hubo cambio en el banquillo con la salida de Zidane y la llegada de Julen Lopetegui. Sin títulos y en una difícil etapa de transición hasta la 2019-20, la de la pandemia. No fue tan exitosa como antaño, pero de nuevo con Zidane, tras su vuelta, el '8' sí que pudo festejar de nuevo una Liga. En Champions, el City de Guardiola le apeó en octavos.
En la 2020-21 fue el Atlético el que se llevó la Liga, pero el Madrid y Kroos llegaron a saborear una nueva final de Champions. Sin embargo, el Chelsea de Thomas Tuchel se hizo fuerte en Stamford Bridge y se adjudicó un privilegio que transformaría en título días después frente al Manchester City. Ese 2021 también fue especial para Toni Kroos, que puso un, a priori, definitivo final a su historia en la Selección Alemana.
Carlo Ancelotti regresó al banquillo del Real Madrid al inicio de la 2021-22. Le devolvió el gen ganador habitual al conjunto blanco y se llevó Liga y Champions en esa temporada. Encontró soluciones en el apartado físico añadiendo a Fede Valverde en la ecuación junto a Casemiro, Kroos y Modric. Vinicius ya empezaba a irrumpir en los grandes escenarios y fue precisamente el brasileño el que marcó en el 0-1 al Liverpool en la final de Liga de Campeones en el Stade de France.
A sus 32 años, en la 2022-23, Kroos pasó por un pequeño bache en cuanto a rendimiento y se podía pensar en un declive natural después de tantas temporadas, pero el alemán apretó en el aspecto físico y llegó a ese último tercio del curso a un gran nivel. También al inicio de la recién terminada 2023-24. En la última página de contrato que quedaba por cumplir con el cuadro 'merengue', el alemán rindió a un gran nivel. Ancelotti trató de darle descanso para recuperar en varios tramos de la campaña, pero llegó en su pico en las citas de enjundia. Fue clave para los títulos de Liga y Champions en esta temporada. Especialmente su exhibición en Múnich frente al Bayern en semifinales.
Eso de que Kroos no cerrase su continuidad en las celebraciones por los trofeos dejaba inquieto al Real Madrid, que pretendía renovarle. Pero Toni siempre quiso retirarse en lo más alto y así lo anunció: la Eurocopa con Alemania sería su última competición. Y, por tanto, esa final ante el Borussia Dortmund fue también su 'last dance' como madridista. Pero así es. Todo lo bueno termina... y la carrera de Kroos ha sido excelente. Cuelga la batuta tras 465 partidos en el Real Madrid, 205 en el Bayern de Múnich, 114 con Alemania y 48 en el Bayer Leverkusen.
- 1 Mundial (2014).
- 6 Champions (2013, 2016, 2017, 2018, 2022 y 2024).
- 6 Mundiales de Clubes (2014, 2015, 2017, 2018, 2019 y 2023).
- 5 Supercopas de Europa (2014, 2015, 2017, 2018 y 2023).
- 3 Bundesligas (2008, 2013 y 2014).
- 4 Ligas (2017, 2020, 2022 y 2024).
- 3 Copas de Alemania (2008, 2013 y 2014).
- 1 Copa del Rey (2023).
- 4 Supercopas de España (2018, 2020, 2022 y 2024).
- 1 Supercopa de Alemania (2013).