"No diré nombres, pero hay jugadores buenísimos que insultan, provocan, se tiran..."

Hace ya algo más de dos semanas que Rodri Hernández volvió a sentirse futbolista. Ocho meses después de su lesión de rodilla, el centrocampista regresó a los entrenamientos con el Manchester City. Piensa en el Mundial de Clubes e incluso en la Liga de Naciones, ya que la final de la FA Cup fue demasiado pronto. Y le echó de menos Pep, porque cayó ante el Crystal Palace.
Aún de baja deportiva, el centrocampista valoró en una entrevista para 'El País Semanal' muchas cosas. Aunque no el Balón de Oro ni la polémica victoria sobre Vinicius, a petición del equipo de comunicación del City. Pese a ello, el madrileño dejó alguna pildorita en forma de indirecta al hablar de valores. Quizá no iba para el brasileño, pero quién sabe.
Para un tipo como Rodri, con carrera, hogareño, calmado y sin redes sociales, algunas actitudes no deberían normalizarse: "Hay jugadores buenísimos que insultan al rival, que provocan, que se quejan desde el minuto dos, que se tiran... y yo no concibo eso. Yo soy como soy en el campo, y la ambición que tengo en mi vida es la misma ambición que tengo durante un partido. Pero se ve que hay otros jugadores que no. Y no daré nombres".
El reposo también le ha dado tiempo para reflexionar sobre su carrera y sobre el fútbol de hoy día. "He sabido ver desde otro prisma la vida del futbolista. Estar solo en un vestuario, ver los partidos desde una grada, no estar en la dinámica del equipo y prestar atención a detalles a los que antes no se la prestaba", explicó Rodri.
Además, contó que el tener que frenar le dio vértigo: "Todo esto yo creo que ha sido una especie de test para sentir qué puede pasar el día en que me retire. Siempre he pensado '¡buah, cuando me retire verás qué maravilla!'. Sobre todo en esas temporadas largas y duras en las que acabas muy cansado y estresado. Pero resulta que cuando te viene de golpe algo así, parar no es fácil".
Rodri dice saber que es un privilegiado, pero reivindica que en su profesión también hay desgaste y momentos malos: "No siempre me gusta lo que hago. No todos los días me levanto y digo '¡joder, qué guay, jugar al fútbol!'. Soy un afortunado y eso lo sé, pero esta profesión tiene momentos duros y momentos muy jodidos. Y días en los que no te quieres levantar para ir a entrenar. Sobre todo cuando entras en esa dinámica de jugar, jugar y jugar... y además tienes que ganar, ganar y ganar. Yo he conocido y conozco compañeros que no disfrutan con eso, y es lógico, porque hay momentos en que es una locura. Y puede quemarte. Y hay gente que peta".
En este sentido, el centrocampista del Manchester City y campeón de Europa con España criticó duramente el calendario. Cree que no es una locura pensar en una huelga de jugadores: "Sí, estamos cerca de eso. Si esto sigue así no nos quedará otra opción. Nos preocupa, es demasiado, alguien tiene que cuidar de nosotros".
"No todo es dinero o marketing, también es la calidad del espectáculo. Cualquier experto te dirá que eso está directamente relacionado y por eso han puesto el límite de las 72 horas. Yo tengo clara una cosa: todo evoluciona en el deporte de élite, y las competiciones y sus calendarios también tienen que hacerlo", agregó.
Por ello, hasta le ve un lado bueno a esta lesión que le ha dejado KO prácticamente una temporada entera: "Seguro que esta lesión y este parón van a alargar mi carrera deportiva, porque me van a dar un oxígeno que nunca pensé que iba a tener. Estoy convencido de que, por ejemplo, a nivel de oxigenación muscular, esto me va a dar mucho más fútbol".
También habló Rodri de Lamine Yamal, con el que alucina por edad: "Es que te ves a ti mismo y te dices: '¡que le saco 10 años! ¡Que yo con su edad estaba en juveniles!'. Esos chicos queman etapas porque están hechos de otra materia, pero son excepciones, no es la regla normal. El proceso normal no es ese. Escuché no sé a quién que ahora hay muchos chicos que se frustran porque, claro, ven a Lamine Yamal y... Pero es que Lamine Yamal no es normal. Cada uno tiene su proceso".
Siguiendo con la evolución del juego, habló también de su posición, aunque cree que esto ha ido acorde a los cambios en el mismo deporte: "Lo que más ha cambiado no ha sido la posición de pivote, lo que más ha cambiado ha sido el propio fútbol. Cada vez es más importante la gente que está por detrás del balón. Antes, los importantes eran los delanteros y los interiores, porque eran los que marcaban la diferencia, y los demás era como que no formaban parte de todo eso".
Hoy en día, los partidos se ganan colectivamente. Y desde atrás. Y como se ganan desde atrás y colectivamente, ahora la función del pivote es vital. Un pivote tiene que ser un jugador sólido que piensa antes de hacer y que casi siempre hace lo mismo, porque es el guía. Así era Busquets, mi referente: pam, pam, pam, pam, siempre igual, y siempre bien", relató.
Para seguir con el ejemplo, Rodri elogió a uno de sus compañeros de Selección: "Eso le pasa un poco ahora también a un jugador como Martín Zubimendi, de la Real Sociedad, que es muy bueno y tiene unas ganas enormes de seguir aprendiendo. Es comprensible que, para el aficionado, a menudo la nuestra sea una labor ciega, sin trascendencia ni para acciones defensivas clave ni para acciones ofensivas clave, pero te aseguro que para los entrenadores no es así".