Un 'biscotto' para contentar a todos

Si alguien quería apostar a un resultado claro en el Coliseum Alfonso Pérez, ese iba a ser la 'X'. Al Getafe y al Barcelona les servía el empate para amarrar sus distintos objetivos.
Dentro de la maraña de emociones de la penúltima jornada, los aficionados que querían respirar tranquilos pudieron hacerlo en el feudo azulón, donde los porteros ni siquiera se tuvieron que poner los guantes.
Un 0-0 claro, de esos que parecen pactados desde el inicio y que permitió al Getafe celebrar la permanencia y al Barcelona estar en la próxima edición de la Supercopa de España.
El Getafe ni siquiera aprovechó la defensa de circunstancias del conjunto azulgrana. Con las lesiones atrás, Mingueza y Lenglet formaron la pareja de centrales, custodiados por Alves y Balde.
Ni unos quisieron ir a la portería de David Soria, ni los otros pudieron acercarse a la de Ter Stegen. Las pipas se comieron con tranquilidad en un partido al que solo se le esperaba el final para celebrar.
Poco se puede comentar de un partido en el que no ocurrió nada. Fue un páramo, un partido en el que el balón solo rodó en el centro del campo y en el que hubo apenas cuatro tiros a puerta, todos flojos.
Mientras en el resto de partidos, los aficionados se comían las uñas, los presentes en el Coliseum Alfonso Pérez sabían de antemano un resultado que no se movió en el marcador.