Un clasificado con desazón y un eliminado con rabia

Ha decepcionado en estos primeros tres partidos del campeonato Túnez. De poner en aprietos a Inglaterra en el pasado Mundial a no ser capaz de ganar ningún partido. Sin embargo, ahora empieza otro torneo para el cuadro de Alain Giresse.
El partido lo dominó Mauritania. Sabían que tenían que ganar para alcanzar la segunda posición del grupo y se lanzaron a ello. Suyas fueron las ocasiones más peligrosas, especialmente en una primera mitad en la que pudo ponerse por delante.
Con un ritmo cansino debido a las altas temperaturas, el partido fue suavizando las jugadas. Mauritania vio cómo hasta en dos ocasiones se les iba un jugador lesionado. Mala fortuna especialmente para Diarra, que entró en el 17' y se tuvo que ir en camilla en el 61'.
El paso de los minutos sirvió a Túnez para cogerle el punto al partido. En la segunda parte fue mejor, llegó al área de Souleymane y dispuso de ocasiones para no sufrir hasta el último minuto, pero no fue capaz de materializar ninguna.
Finalmente, Túnez no consiguió pasar del empate ante una Mauritania que se quedó con la miel en los labios pero que dice adiós a la Copa África. Los de Giresse se enfrentarán a Ghana por un puesto en los cuartos de final.