Un nuevo rey

Ser un referente en un equipo de la calidad e historia del Real Madrid no es nada fácil. Serlo con tan solo 20 años, aún menos. Sin embargo, Jude Bellingham se ha hecho con un trono que ha pertenecido a grandes Dioses en el Olimpo blanco, pero que a base de su esfuerzo y trabajo se lo ha ganado merecidamente. El Bernabéu ya aclama a su nuevo rey.
El dominio blanco se evidenció desde los primeros compases del encuentro. El conjunto rojillo intentó salir de su campo, pero la realidad es que a los de Arrasate, sancionado esta tarde, no les duraba nada la pelota en su poder.
Así, y tras una serie de avisos, el Madrid se puso por delante en el marcador en el 9 de la primera mitad. En una jugada que comenzó con una posible falta sobre Camavinga, Modric recogió el esférico y jugó con Carvajal en el interior del área. Este la dejó de primeras para Bellingham, que levantó la cabeza y puso la pelota lejos de alcance de Sergio Herrera para colocar el 1-0.
Lejos de reaccionar, los navarros siguieron a merced de las acometidas 'merengues'. Eso sí, los blancos no golpearon con toda la dureza que debieron para aumentar su ventaja en el marcador y aunque no sufrieron, el 2-0 pareció bastante lejano.
Poco a poco, Osasuna se fue estirando y el Madrid bajó la intensidad inicial. Las llegadas de los rojillos no pusieron en peligro a un Kepa que fue un mero espectador hasta el momento. No obstante, en la recta final de la primera mitad, Budimir tuvo en sus botas el 1-1.
Error de Carvajal y balón que puso Rubén Peña desde la derecha. Le quiso pegar de primeras el croata, pero la pelota se marchó a las nubes. Con esta acción se llegó al final de los primeros 45 minutos y se presagió una segunda parte con todo por decidir.
La segunda mitad siguió el mismo guion del primer acto. El Madrid dominó y Osasuna esperó en su campo en busca de una oportunidad para correr al espacio. Pero el que se encontró con una acción manifiesta fue el conjunto local. Balón al área de Modric y error de David García, que no pudo conectar con la pelota. Le cayó el esférico a Joselu, pero su disparo se marchó demasiado cruzado.
No obstante, la siguiente clara ya no se escapó para el conjunto blanco. Una vez más, Bellingham se hizo hueco entre una poblada defensa rojilla y tras controlar en el área, disparó por bajo para batir a Sergio Herrera y colocar el 2-0, su doblete particular y su 10º gol en 10 partidos. Una brutalidad.
Osasuna estaba roto. Sus ataques siempre se quedaron en terreno baldío y en ningún momento inquietaron a un Kepa que mostró seguridad pese al poco trabajo de esta tarde. El asedio blanco fue total y, superada la hora de partido, el Madrid colocó el tercero por mediación de Vinicius.
Volvió la sonrisa más carismática del mundo del fútbol. Volvió el '7', que anotó el primer tanto tras su lesión. Recuperación de Camavinga en campo propio y pase de primeras de Valverde a la carrera del brasileño. Se plantó solo ante Herrera, lo dribló y, a puerta vacía, colocó el 3-0 en el marcador.
Apenas tardó 5 minutos en llegar el cuarto, en una acción que evidenció las flaquezas defensivas de Osasuna. Magistral control de Vinicius, que esperó la llegada de Joselu y le filtró el pase. El '14' no se puso nervioso y mandó la pelota al fondo de la red.
Tuvo ganas de más el Madrid, que pese a los cambios, en ningún momento dejó de acechar la portería defendida por Sergio Herrera. Así, en el minuto 83, el 5º pudo colocarse en el marcador. Kroos disparó desde la frontal, pero la pelota golpeó en el brazo de David García. Cuadra Fernández decretó la pena máxima y Joselu se animó para buscar su doblete particular.
Sin embargo, el '14' le pegó demasiado centrado y el meta rival le aguantó a la perfección para evitar el 5-0. El partido estaba visto para sentencia, pero los 'merengues' aún querían más.
Cuadra Fernández indicó el final del encuentro y el Real Madrid sumó unos tres puntos vitales para seguir como líder del campeonato. Superioridad de principio a fin, aunque los de Ancelotti mejoraron su pegada en la segunda mitad gracias a una nueva dupla letal formada por Bellingham y Vinicius.