Giroud o cómo lucir sin chutar a puerta en el Mundial

Habrá sido un torneo raro. Por el estreno del VAR. Por la predominancia de los goles en acciones de estrategia. Por las eliminaciones sorprendentes de Alemania, Argentina, España o Brasil. Y también porque el delantero titular de la campeona habrá festejado el título sin haber puesto a prueba a los porteros rivales.
El jugador del Chelsea disputó todos los encuentros en Rusia y en seis de los siete lo hizo como titular. En ese tramo, en el que quedó patente la confianza depositada en él por parte de Deschamps, remató en diez ocasiones, aunque ninguno de esos lanzamientos fue entre los tres palos.
Una estadística que, sobre el papel, le señalaría como uno de los peores arietes del campeonato. Sin embargo, terminó de ser vital en los esquemas franceses rumbo al título.
En esa particular manera de jugar de Deschamps, el compromiso de Giroud y su juego de espaldas para el resto del equipo ha resultado fundamental.
Griezmann y Mbappé, entre ambos ocho tantos en Rusia, han sido los grandes beneficiados de ese particular juego del delantero galo.
No obstante, es lógico que el club de detractores de Giroud aprovechara la ocasión para seguir alimentando sus mofas y sus históricos problemas para hacer goles.
Tampoco pudo dar siquiera una asistencia a sus compañeros, por lo que se convierte en un hecho insólito en la historia de los Mundiales una estadística así.