El colíder es un equipo de autor

Ojear la clasificación de la Liga frunce el ceño. ¿Qué hace el Girona ahí? El equipo de Míchel, tras una temporada en la que se erigió en la gran sorpresa de la Liga, ha dado continuidad a su trabajo de la 22-23 con un inicio fulgurante en la 23-24. Es colíder con el Barcelona, que ofrece un bagaje ante la meta de +10, un punto superior al de sus vecinos, que han encontrado en su cuerpo técnico y en la confianza del City Football Group las claves de su éxito.
El grupo inversor que sostiene las riendas del Manchester City, campeón de la pasada edición de la Champions League, se hizo con un paquete de acciones de casi el 50% en el conjunto de Montilivi en 2017. Por aquel entonces, la plantilla acababa de ascender a Primera División, pero tendría que esperar algunos años para recoger los frutos económicos de la llegada del CFG. En 2019, de hecho, volvió a Segunda y tuvo que esperar hasta 2022 para regresar a la élite.
Esta vez sí, remozado por algunos ejercicios bajo las nuevas directrices de una asociación de la que forman parte el Manchester City, el New York City, el Melbourne City, el Yokohama Marinos, el Montevideo City Torque, el Sichuan Jiuniu, el Mumbai City FC, el Lommel SK, el Troyes, el Palermo y el Sporte Clube Bahia -en parte, pues es socio principal, también de Bolívar-, la entidad encaró con mucha más entereza un periodo de estabilidad en la categoría de oro.
El vestuario llevaba ya una temporada con el sello de Míchel, que llegó en julio de 2021 y logró el ascenso vía 'play off' antes de lanzar a los suyos hacia el 'top 10' de Primera a en la 22-23. Ahora, está más que asentado en un escudo que le concibe como una de las figuras claves de su asentamiento en lo más alto del ordenamiento futbolístico nacional. Su trabajo, eso sí, ha estado aderezado por algunos mercados de fichajes magistrales.
La apuesta por talentos no conocidos por el ojo de las grandes ligas como el ucraniano Artem Dovbyk, la confianza en jóvenes que no han progresado demasiado en sus clubes de origen como Miguel Gutiérrez y la connivencia con el resto de equipos del City Football Group, que ha resultado en los desembarcos del Taty Castellanos -que, ahora, milita en la Lazio- o de Yan Couto -cedido de nuevo este año-, los puntos claves de la estrategia.
Para ensamblar todas estas piezas, el cuerpo técnico ha ideado un sistema arriesgado, atrevido y justo. Lo justo de su pizarra estriba en tratar de exprimir el máximo rendimiento de cada uno de sus futbolistas con independencia de cómo se posicionen en el campo. Así, se han desdibujado las demarcaciones de algunos especialistas con el objetivo de que brillen en varias lindes a la vez y, así, agiten la defensa contraria y potencien sus resultados.
No es extraño ver a Daley Blind actuando como seguro atrás para que Miguel Gutiérrez aparezca como pivote, lateral, carrilero o incluso mediapunta según la jugada se tercie. También es habitual ver a Tsygankov desplazarse a la banda o a la zona de tres cuartos dependiendo de las exigencias del contrincante. El exlateral del Real Madrid, de hecho, contó en una entrevista con este medio, BeSoccer, que su entrenador trabaja de una manera distinta cada semana, pues se adhiere al reto que presenta cada rival.
September 11, 2023
Para hacer funcionar este esquema, que exige la máxima concentración de sus integrantes, el fondo de armario se presenta ideal. De ahí operaciones como la de Dovbyk para dotar de competencia a Cristhian Stuani a pesar de que el charrúa es una leyenda del Girona. Aun con sus cifras, ha de trabajar por un puesto en la alineación, a la que se han incorporado, también en otras líneas, valores llamados a la titularidad como Eric García, sin oportunidades en el Barcelona.
Las 5 victorias seguidas de los albirrojos en este inicio de temporada evidencian que, al menos de momento, la apuesta del City Football Group está funcionando a la perfección en España. El empate ante la Real Sociedad en la jornada inaugural levantó las posibles debilidades del sistema, quizá muy entregado al alboroto y, por tanto, con opciones de ser diseccionado por hombres de calidad como Takefusa Kubo, pero los triunfos lo compensaron.
Ganar al Getafe, cuyo técnico, José Bordalás, muestra un dibujo con doble lateral justo en la zona en la que Miguel Gutiérrez se mueve con mucha libertad, o derrotar fuera de casa al Granada y al Sevilla blindaron las buenas sensaciones de un equipo que todavía no ha perdido. Próxima estación, un Villarreal tocado tras la destitución de Quique Setién y en pleno proceso de adaptación de Pacheta. ¿El caldo de cultivo ideal para que el albirrojo siga de moda?